matucha garcía. Málaga
¿Tiene sensación de sed continua, ganas de ir al baño a orinar muy frecuentemente y hambre de forma permanente? Son sólo posibles señales, ya que de hecho se conoce como una "enfermedad silenciosa", pero es probable que usted padezca diabetes. Se estima que 90.000 malagueños podrían ser diabéticos en la provincia, y de éstos alrededor de 30.000 no estarían diagnosticados.
Hoy se celebra el Día Mundial de la Diabetes y por este motivo el Consejo Andaluz de Colegios de Farmacéuticos instaló ayer en la plaza de la Marina una carpa con diversas actividades dirigidas a la prevención y la detección precoz de esta enfermedad. De 10.00 a 18.00 horas todo aquel que pasó por la citada carpa pudo realizarse de forma rápida y eficaz una sencilla prueba de medición de la glucosa en sangre. También se midieron y chequearon por parte de farmacéuticos voluntarios otros parámetros del síndrome metabólico como el tabaquismo, el colesterol, la hipertensión o el perímetro abdominal. La iniciativa tuvo una gran acogida.
Rafael Herrero, de 67 años, pasaba ayer por la plaza de la Marina con su mujer y decidió realizarse este chequeo. "No tengo problemas de azúcar pero soy hipertenso y siempre viene bien un control. Me han medido el abdomen, me han realizado la prueba del azúcar y me han formulado preguntas sobre mis hábitos de vida", comenta.
El presidente del Colegio de Farmacéuticos de Málaga, Javier Tudela, explicó que la enfermedad va en aumento y resaltó la importancia de ingerir una dieta sana y de realizar ejercicio como la mejor prevención. "La diabetes es un trastorno pancreático por el que la insulina o bien no se segrega, en el tipo 1, o bien no se hace de forma eficaz, que es lo que ocurre en el tipo 2", indica.
El uno afecta a niños y adolescentes y tiene componentes genéticos, mientras que el dos, mucho más frecuente, ´ataca´ a los adultos. ¿Las consecuencias? Ahí está la cuestión. Puede provocar importantes complicaciones cardiovasculares que causan a su vez ceguera, insuficiencia renal, problemas cardiovasculares en el cerebro, hepáticos, o en la extremidades (úlceras o incluso amputaciones de los pies). Todos estos factores pueden desencadenar una muerte prematura.
Pero eso sí, no hay que caer en la alarma, ya que hoy día con un tratamiento adecuado el enfermo puede desarrollar una vida normalizada y tener la misma longevidad que una persona que no la padezca. Lo mejor, en cualquier caso, es realizar esta sencilla prueba de medición de la glucosa disponible en todas las farmacias.