Miguel Ferrary. Málaga
El Ayuntamiento de Málaga prevé recaudar 120.000 euros durante este año por sanciones a establecimientos que no cumplen con la prohibición de vender alcohol a menores y fuera del horario permitido, que finaliza a las 22.00 horas. Esta cifra supone casi duplicar el montante recogido hace dos años, ya que en 2007 se cobraron 61.500 euros en multas.
El control que ejerce la Policía Local sobre posibles infractores está dando sus frutos. Hasta el 31 de octubre, el área de Bienestar Social había tramitado 48 sanciones impuestas por los agentes, una cifra que, a falta de dos meses para acabar el año, está muy cerca de la registrada durante todo 2008, que se cerró en 49 multas.
La concejala de Bienestar Social, Mariví Romero, señala que es más que probable que se superen ampliamente los datos de 2008 durante los dos meses que faltan de este año. Eso supone un incremento notable de las sanciones para evitar que se venda alcohol a los menores de forma indiscriminada, para lo que pidió la colaboración ciudadana.
Los datos del área muestran cómo en los últimos dos años se ha endurecido el control de esta práctica. Así, el año 2007 se cerró con 37 expedientes tramitados, de los que 9 eran de carácter leve y 28 fueron calificados como graves. El cobro de estas sanciones supuso unos ingresos de unos 61.500 euros al área de Bienestar Social, que dedica este dinero a financiar las campañas de prevención de las adicciones entre los jóvenes.
Estos datos se incrementaron de forma notable durante el año pasado, cuando se abrieron 49 expedientes sancionadores con unos ingresos de 102.023 euros, con 26 sanciones leves y 23 graves.
La competencia de la gestión de estas sanciones recae en la Concejalía de Bienestar Social desde el año 2005, después de que se firmara un convenio con la Junta de Andalucía. La edil responsable del área subrayó la importancia de que el dinero recaudado por las multas permita la puesta en marcha de campañas de concienciación y citó la publicación de una guía para los padres para prevenir el posible abuso de las nuevas tecnologías de los menores.
"El incremento de las sanciones es positivo porque hay que prevenir la venta de alcohol a los menores y las multas ayudan bastante", apuntó Mariví Romero, quien explicó que el dinero es ingresado directamente en el área de Bienestar Social por Gestrisam, que gestiona el cobro.
Establecimientos. Comerciantes de origen chino conforman la gran mayoría de los sancionados por incumplir la ley de venta de alcohol de menores. De hecho, el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) publicó ayer diez expedientes sancionadores por vender alcohol a menores o fuera del horario, con multas que oscilan entre los 1.500 euros, para las sanciones leves, y los 15.000 euros en las infracciones graves por la reincidencia en el delito. En todos los casos hacen referencia a personas de origen chino que se dedican a esta actividad.
Curiosamente, en estos diez expedientes se ponen dos multas de carácter grave, en ambos casos por la reincidencia en el delito a personas que ya tenían una sanción en trámite con apenas unas semanas de distancia. La mayoría de las sanciones son de 1.500 ó de 3.000 euros, salvo las dos por reincidencia y otra de 6.000 euros impuesta el 25 de septiembre.