LA OPINIÓN. MÁLAGA
Pese a que en la pasada edición de la World Travel Market (WTM) de Londres, se ha puesto de manifiesto una vez más la importancia que para el sector turístico tienen las nuevas tecnologías, el 45% de las empresas turísticas españolas "no confía o no está preparada" para vender sus productos o servicios en la red, dado que la funcionalidad de sus portales recibe una puntuación menor a tres sobre 10, según un estudio realizado por ESADE y Bancotel.
De este modo, el informe –que analiza la funcionalidad, el diseño y el valor para el cliente– recalca también que el 60% de páginas evaluadas obtiene menos de un 5 en funcionalidad, lo que obedece a la tendencia a externalizar el desarrollo de los portales, pues se observa "un mayor esfuerzo" por el diseño que por la funcionalidad.
Por otro lado, el estudio, recogido por finanzas.com, sugiere que las páginas turísticas deben desarrollar la seguridad y el servicio al cliente, además de potenciar la información corporativa y del producto o servicio, mediante la inclusión de enlaces útiles. Así, las mejores páginas turísticas disponen de opciones personalizadas, que permiten cancelar reservas además de segmentar el tipo de viaje, y en las que aparecen comentarios.
El informe destaca también que internet se ha convertido en centro de información y compra, y emerge como el origen de toma de decisiones viajeras de los jóvenes, y la herramienta que consultan los mayores de 50 años una vez han preseleccionado el tipo de viaje y el destino. Este segmento busca credibilidad en los portales de viajes, así como la claridad en el precio y que se inserten mapas de situación, mientras que los jóvenes prefieren "nítidas" disponibilidades de reservas.
Mientras, el informe sobre páginas digitales turísticas subraya que el transporte aéreo alcanza las valoraciones más altas de todos los sectores, mientras que las agencias de viajes tradicionales cuentan con las peores evaluaciones. Los hoteles, el segundo subsector con mejores puntuaciones, priman el diseño en sus versiones digitales, aunque existe una "gran diferencia" entre los operadores grandes y pequeños hoteleros, al igual que ocurre con los restaurantes, donde se aprecia disparidad entre la estética de establecimientos modernos y tradicionales.