JOSE TORRES. MÁLAGA
Aprovechar los recursos y aumentar la seguridad. Estos dos son los principales objetivos que la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) propuso ayer en Málaga con una medida que se extiende a todo el territorio nacional. Se trata del cierre de aquellos cuarteles que por motivos funcionales, de seguridad o de mantenimiento no son rentables para los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.
Sin embargo, lo que en un principio puede parecer contradictorio, los responsables de AUGC matizaban que se trata de una propuesta que quieren consensuar con todas las partes implicadas, fundamentalmente los ayuntamientos. Así lo comunicaron ayer los responsables de la asociación a nivel provincial y estatal, José Antonio Gaspar y Juan Amado, respectivamente, quienes señalaron que un informe realizado por AUGC calcula que en la provincia malagueña hay una veintena de cuarteles que serían susceptibles de cierre. "Hablar de cierre puede resultar alarmante. Lo que nosotros planteamos es el agrupamiento de cuarteles sin que eso suponga una reducción en el número de agentes", apuntó Amado.
Eficiencia. Al contrario. Según el miembro de la junta directiva de la asociación a nivel estatal, ese agrupamiento implicaría contar con muchísimos agentes que actualmente se dedican a velar por la seguridad de cuarteles que ya han quedado obsoletos. "Esos agentes podrían ejercer en la calle o en funciones más fructíferas", señalaba Amado. En este sentido, AUGC destacó el hecho de que aún existan cuarteles que sólo permanecen abiertos durante ocho horas u otros en los que apenas se registra actividad. "Lo que no puede ser es que exista un puesto que hay que mantener y vigilar y que en un año sólo se registre una denuncia", explicaba Amado.
No obstante, entre los datos con los que cuenta la asociación, destacan los altos porcentajes de las instalaciones que no cuentan con sistemas de videovigilancia o ésta es insuficiente, o en las que los sistemas de iluminación de perímetro son parciales.