MATUCHA GARCÍA. MÁLAGA
El uso inadecuado, irresponsable e incluso el abuso de los antibióticos está provocando un ´peligroso´ aumento de la resistencia de las bacterias a estos medicamentos. ¿La consecuencia? Es clara. Dolencias que antes tenían un ´simple´ tratamiento ambulatorio ahora pasan incluso por ingresos hospitalarios. Así de contundente lo expresó ayer el jefe de Servicio de Enfermedades Infecciosas de Carlos Haya, Juan de Dios Colmenero.
Para evitar que esta tendencia que se viene observando en los últimos años siga su ascendente escalada, Colmenero junto con el director médico del Hospital Regional, José Antonio Trujillo, lanzó ayer a la población unas sencillas claves y consejos a seguir en el marco del Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos, que se celebra hoy 18 de noviembre, una iniciativa de la Agencia Europea para el Control de las Enfermedades Infecciosas.
En este marco recordaron que el tratamiento con antibióticos debe indicarlo siempre un médico, siendo imprescindible seguir sus indicaciones en cuanto a duración del tratamiento y la dosis. Los antibióticos tratan las infecciones causadas por bacterias y no las originadas por virus. El abuso o uso inadecuado hace por tanto que las bacterias se hagan resistentes a los antibióticos de forma que al adquirir una infección por bacteria el medicamento ya no es efectivo, teniendo que recurrir a otros fármacos más potentes lo que no es recomendable ni positivo.
Hay algunos gérmenes frecuentes que han adquirido un nivel de resistencia a los antibióticos habituales superior al 25% como el estafilococo dorado que causa infecciones frecuentes en la piel y partes blandas como son los furúnculos. De hecho, Colmenero explicó que las infecciones que más resistencia están presentando y más problemas están originando son las ya citadas de piel y partes blandas, las urinarias "que son muy frecuentes y están generando problemas de resistencia que antes no existían", y las respiratorias, como algunas neumonías para las que ahora hay que emplear "fármacos más potentes".
El experto incidió también en otros aspectos a tener en cuenta como la importancia de que la industria agropecuaria tampoco abuse del uso de antibióticos para que las especies no enfermen y garantizarse el negocio o el hecho de que los propios profesionales sanitarios no hagan una prescripción adecuada inducidos por el paciente o ante la seguridad que proporcionan en lugar de estudiar el problema en profundidad. "La herramienta más poderosa no siempre es la más eficaz", sentenció Colmenero.
Consecuencias. La mayor resistencia obliga al uso de fármacos más potentes y causa que esas bacterias que conviven con los seres humanos se hagan más fuertes, lo que puede tener en el futuro consecuencias impredecibles. El objetivo de esta jornada de concienciación es que este medicamento que ha salvado tantas vidas lo siga haciendo, resaltaron. No abandonar las medidas higiénicas mínimas fue otro de los consejos fundamentales lanzados por estos profesionales.