JOSÉ VICENTE RODRÍGUEZ. MÁLAGA
Mantener el segmento del golf se ha convertido en una prioridad para el sector turístico de la Costa del Sol, que reúne a 60 de los 115 campos de este deporte implantados en la comunidad andaluza, dado que los golfistas son uno de los grupos que tradicionalmente más han mantenido la temporada baja hotelera. Su afluencia se reparte principalmente entre los meses de noviembre y febrero, precisamente cuando el clima es menos favorables en los campos de golf en el centro y norte de Europa.
Ofertas comerciales imaginativas y una adecuación de los precios a estos momentos de crisis económica son algunos de los factores a tener en cuenta para apuntalar este importante mercado, que trae cada año a Andalucía a 400.000 turistas –el 80% británicos, alemanes o escandinavos– con un gasto medio de 85 euros diarios por persona. Así lo reconocían ayer en el marco de la International Golf Travel Market (IGTM) representantes de la Federación Andaluza de Golf, de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos) y de la propia Junta de Andalucía, que añadieron que el principal objetivo ahora es mantener la buena actividad promocional ante la incipiente competencia del Algarve portugués, de Turquía y de países del Magreb como Marruecos y Túnez.
El portavoz de la Federación Andaluz de Golf, Eduardo Aspuru, afirmó que el momento es "complicado", ya que la afluencia de golfistas, como la de turistas en general, ha bajado en 2008 y 2009.
"El golfista es el verdadero termómetro de la temporada turística de invierno en zonas como Málaga. El gasto de estas personas es el que puede justificar en ocasiones que un hotel se mantenga abierto y que todos los comercios de alrededor también se aseguren una buena facturación", comentó. La Federación cuenta actualmente con más de 50.000 inscritos, principalmente de Sevilla, Málaga y Cádiz. A favor de España y de Málaga juega, eso sí, la baza de la seguridad ciudadana y jurídica, un elemento que todavía flojea en el caso de la competencia extracomunitaria.
Aspuru añade que el componente elitista del golf es cada vez menor, y que las clases medias ya se han incorporado a esta práctica. "Todo tiene que ver con las prioridades de ocio de cada uno. Hoy, por 1.200 euros una persona puede jugar al golf durante todo el año en muchos campos", añadió Aspuru.
Mucha competencia. Por su parte, el vicepresidente de Aehcos, Francisco Moro, se mostró muy satisfecho de la repercusión que la provincia de Málaga alcanzará con la celebración de su tercera IGTM, e incidió en la necesidad de conservar el empuje promocional realizado por el sector y la Junta de Andalucía.
"Se nota que hay mucha competencia y de calidad. El clima de Málaga es propicio para que el golfista nos elija y rompamos así la estabilidad, pero hay que seguir trabajando", dijo.
Fuentes de la Junta añadieron que en esta IGTM se está realizando un enorme esfuerzo por aprovechar la estancia de sus 1.200 profesionales para darles a conocer la oferta turística de Málaga, al margen del golf. Con este motivo, se realizó en la noche del lunes una cena en la finca La Biznaga (Cártama) y se va a realizar un tour de tapas por el Centro Histórico de Málaga. También se hará una visita a Antequera y un recorrido por la Costa.