ignacio a. castillo. Málaga
Mientras que en el norte de Europa las temperaturas están bajo cero, en Málaga, en la Costa del Sol, iniciando ya el último tramo del mes de noviembre, el mercurio aún no baja de los 20 grados centígrados. Los campos de golf son una de las principales herramientas para combatir la estacionalidad turística y los datos son evidentes: algo más de 400.000 turistas visitan la provincia en temporada baja (de octubre a marzo) para practicar este deporte, según la información facilitada ayer por Turismo Andaluz, al cierre de la duodécima edición de la feria IGTM, celebrada en el Palacio de Congresos de la capital.
El principal valor de Andalucía y de Málaga es ese, precisamente: que hay algo más de 300 días de sol. Y el turista lo tiene claro. Las infraestructuras ayudan: Aeropuerto, AVE, carreteras, hoteles y, por supuesto, las instalaciones y los campos. Siempre se ha hablado de Sotogrande y Marbella como los principales destinos, aunque el sector confía que la celebración en la capital de la International Golf Travel Market sirva para situar a Málaga en el mapa.
Crisis. ¿Qué puede ofrecer como alternativa? Puede que no tenga tantos metros cuadrados verdes, pero sí una importante oferta cultural, restaurantes y equipamientos hoteleros de primer nivel que resultan muy atractivos para estos turistas de elevado poder adquisitivo. Aunque la crisis también ha afectado a este segmento, que tiene en el Reino Unido su principal mercado emisor, y ya se sabe que la devaluación de la libra frente al euro ha tenido consecuencias negativas en la llegada de turistas británicos. También entre los aficionados al golf, que han acortado su estancia, aunque siguen llegando de forma numerosa.
Unos 1.500 profesionales de más de 65 países de todo el mundo se han dado cita en la feria IGTM que ayer echó el cierre en Málaga. La satisfacción del sector es plena por cómo se ha desarrollado este importante evento, en el que han tenido lugar más de 8.000 citas de trabajo concertadas con antelación. Turismo Andaluz confía en la gran proyección que puede tener para Málaga y su entorno esta feria, presentando a la capital como un nuevo referente dentro de un destino ya maduro de sol y playa, principalmente.
Después de Gran Bretaña, Alemania y los países escandinavos son los principales mercados emisores de golfistas que encuentran en la Costa un destino ideal para practicar su deporte todo el año.