Sin las alaracas de otros eventos de este tipo, la International Golf Travel Market (IGTM), celebrada la semana pasada en el Palacio de Ferias y Congresos de Málaga, ha vuelto a ser uno de los encuentros turísticos más productivos para la Costa del Sol. No en vano, es la tercera vez que la IAGTO elige nuestra provincia –tras las ediciones de 2006 y 2008 en Marbella– para organizar la que está considerada como la feria de turismo de golf más importante del mundo. Sin embargo, resulta bastante curioso que un segmento que es capaz de traer a más de 400.000 turistas a nuestro destino en plena temporada baja, que congrega a más de 1.500 profesionales y que hasta provoca ‘luchas’ entre ciudades por convertirse en referentes del sector (Valencia le ha quitado a Cádiz la sede de la IGTM del próximo año a pesar del acuerdo logrado en su día por la Junta de Andalucía), no reciba muchos más apoyos por parte de todos. Es más, el hecho de que muchos de los campos de golf de la provincia estén asociados a hoteles de cinco estrellas que están sufriendo como nadie los efectos de la crisis económica no contribuye en nada a poner en valor este turismo de golf que tantos beneficios nos da. Y, pese a todo, la Costa del Sol no lo está haciendo demasiado mal en este segmento. Lo han dicho incluso los profesionales reunidos estos días en Málaga, al recordar que la Costa del Sol es una de las mejores zonas del mundo para jugar al golf, sobre todo en los meses de invierno. Por tanto, con un pequeño esfuerzo más por parte de todos, podríamos atraer a un todavía mayor número de turistas. Con lo bien que nos vendría.
Una situación preocupante
Y es que los turistas hay que buscarlos allá donde se encuentren. Porque el invierno está siendo más duro de lo habitual. Las cifras las aportaba hace unos días el presidente del consejo de Turismo de la CEA, Miguel Sánchez, durante la reunión que este organismo ha celebrado en Málaga: los beneficios de los hoteles de la Costa del Sol están cayendo esta temporada entre un 35% y un 40%. Y pese a lo que haya podido decir el presidente de la patronal, José Carlos Escribano, la crisis se agrava con el cierre de establecimientos turísticos, una medida que en la Costa del Sol no se producía desde principios de la década de los noventa. Los clientes del Imserso, tabla de salvación para la ocupación en la temporada baja, no están siendo este año la panacea esperada. Las reservas para noviembre, diciembre y enero apenas alcanzan un 30% y las celebraciones de Navidad tampoco parece que vayan a dar este año muchas alegrías. Por eso, en los sindicatos están más que preocupados. Ya no hablamos de estadísticas, hablamos del empleo. En la Costa del Sol, según los datos de Comisiones Obreras, hay 20 hoteles que sufren el temido expediente de regulación de empleo, con lo que al menos 1.800 personas se quedarán temporalmente sin trabajo. En fin, una situación bastante complicada, aunque los expertos insisten en que en 2010 mejoraremos. Ojalá. fmpastor@epi.es