josé antonio sau. Málaga
El Tribunal del Jurado de la Audiencia Provincial ha condenado a cincuenta años de cárcel a José ´Parrato´ por encargar el asesinato de sus dos hermanos, Juan y Francisco, a Miguel Ángel G. A. a cambio de darle parte de la herencia. Se ha tenido en cuenta la agravante de parentesco.
El autor material pasará 44 años entre rejas también por dos delitos de asesinato, y deberá pagar una pequeña multa (dos meses a razón de seis euros diarios) por una falta de hurto cometida al robar la escopeta con la que se cometió el crimen a un cazador que conocía. Ambos deberán abonar 196.000 euros a Josefa, hermana de los fallecidos, y hacer frente a las costas del juicio.
El jurado considera probado que José "sabía que si sus dos hermanos, Juan y Francisco, fallecían, recibiría una importante cantidad de dinero pues obtendría lo que su padre, a su muerte, les había dejado a los tres; las propiedades de Francisco, que lo había nombrado heredero, y lo que fuese abonado por sus seguros de vida".
Por ello, contactó con Miguel Ángel G. A., proponiéndole que matara a sus parientes a cambio de entre 48.000 y 180.000 euros. El ejecutor le robó una escopeta a un cazador y, el 2 de marzo de 2008, fue llevado por José al paraje ´Rajaestacas´ de Villanueva del Trabuco. Allí, hizo dos disparos al aire.
A las 13.00 horas de esa jornada, Miguel llegó hasta el lugar, mientras las dos víctimas comían tras recoger aceitunas durante todo el día. Se acercó a ellos sin ser visto y disparó a Juan en la cabeza y el brazo derecho. Hizo lo propio con Francisco, hiriéndolo en la cabeza, el tórax y el abdomen. Ambos murieron de forma inmediata. Miguel Ángel recogió los cartuchos, y escondió el arma en un río de la localidad granadina de Villanueva de Mesías. "El trabajo está hecho", le dijo al menor de los ´Parrato´. El inductor padece un leve retraso mental que, sin embargo, "no le incapacita para el ejercicio de sus facultades, entender y querer".