LUCAS MARTÍN. MÁLAGA
Las temperaturas experimentarán a partir de mañana viernes un descenso de más de tres grados en la provincia de Málaga, donde, hasta el momento, se han registrado valores de una tibieza comparable con la primavera o la caída del verano.
Según informaron ayer fuentes de la Agencia Estatal de Meteorología, el clima se verá alterado por un frente que se introducirá hoy en el cielo del litoral, aunque con escasos efectos en los termómetros durante la jornada. La niebla, apuntaron, actuará de parapeto para el calor, que se mantendrá en unos registros que oscilarán entre los diez y los diecinueve grados. Además, está previsto que su entrada se acompañe de lluvias de baja intensidad.
Las precipitaciones retornarán este fin de semana. Especialmente, el domingo, fecha en la que los valores térmicos se situarán en parámetros más bajos. Será el fin de la temporada de baño, que este curso ha gozado de unas postrimerías extremadamente generosas. Durante el día de ayer, sin ir más lejos, la máxima superó los veinte grados y algunos turistas se animaron a lanzarse al agua. Quizá, por última vez en el año.