JOSE TORRES. MÁLAGA
Dos detenidos por ´volar´ sobre el asfalto. Éste es el balance que hizo público ayer la Guardia Civil de Tráfico de Málaga tras sendas actuaciones llevadas a cabo en los últimos días por el exceso de velocidad de dos conductores. Según fuentes del instituto armado, a ambos se les imputa un delito contra la seguridad del tráfico "al superar los límites establecidos de velocidad". En los dos casos se superaron en al menos 100 kilómetros por hora los límites en vía interurbana.
El caso más escandaloso lo protagonizaba un hombre identificado como N. J. G., de 46 años y natural de Suecia. Según datos de la Guardia Civil, el detenido circulaba por el kilómetro 194 de la autopista AP-7 con un todoterreno de la marca Porsche a 221 kilómetros por hora. Una velocidad al alcance de pocos que superaba en 101 km/h la velocidad máxima permitida. El segundo caso lo protagonizaba un joven de nacionalidad española de 31 años de edad e identificado como M. P. L. En esta ocasión, según la versión de la Guardia Civil, este conductor era ´cazado´ a la altura del kilómetro 15,8 de la carretera A-355 que une los municipios de Coín y Marbella cuando viajaba a una velocidad de 180 kilómetros por hora. En este tramo, la velocidad máxima permitida es de 60 kilómetros por hora, por lo que el vehículo, de la marca Opel, superó en 120 km/h la velocidad establecida.
Por otro lado, la Guardia Civil de Cádiz comunicó ayer la detención de un hombre de 45 años después de que fuera sorprendido conduciendo por la A-7 hacia Málaga cuando multiplicaba por seis la tasa de alcohol permitida. Los agentes pararon al conductor para sancionarle por no guardar la distancia de seguridad entre vehículos, cuando comprobaron el estado de embriaguez del mismo.
Kamikazes. Estos dos últimos incidentes no son los únicos que han alterado la normalidad de las carreteras malagueñas en los últimos meses. Fuentes del instituto armado aseguran que hace mucho tiempo que no se detectaban velocidades tan altas, pero sí que hay constancia de la imprudencia de muchos conductores que actúan sin ninguna responsabilidad. Entre los más graves se sitúa el del pasado mes de octubre, cuando un narcotraficante emprendía la huida de la Guardia Civil en la AP-7, a la altura de Fuengirola, a gran velocidad. Su intento se convirtió de lleno en un caso de ´kamikaze´ cuando decidió seguir su fuga en sentido contrario. La persecución finalizaba cuando chocó frontalmente con otro vehículo en el que viajaba una mujer de 50 años que posteriormente falleció como consecuencias de las heridas.
En marzo, un hombre de 54 años fue detenido a la altura de Guadalmar después de recorrer en sentido contrario, sin luces y borracho, hasta cinco kilómetros de la A-7. La rápida intervención de una patrulla de la Guardia Civil evitó males mayores en un suceso que ocurrió a las 2.30 de la madrugada. Peor suerte tuvo otro varón de 79 años en diciembre del año pasado. Murió después de incorporarse por error a la A-7 en sentido contrario y chocar frontalmente contra otro vehículo.