Málaga no necesita una campaña para aprender a reciclar. Necesita todas las que se puedan hacer. Separar las basuras todavía no es una práctica que se haya introducido en las rutinas habituales de los malagueños. Aunque es cierto que se empezó hace apenas cuatro años a fomentar en serio la separación de basuras, en otras ciudades como Pamplona era ya habitual en el año 1992, todavía no cala en la mayor parte de la población.
El Ayuntamiento lo intenta. Hace campañas cada cierto tiempo con el apoyo de Ecoembes, un consorcio formado por empresas envasadoras, para sensibilizar a la población. Sin embargo, hay detalles que deben cuidar para que se note un verdadero compromiso.
Durante estos días se está realizando un buzoneo masivo con un sobre en el que el Ayuntamiento incluye un tríptico con recomendaciones para separar la basura y una carta de la concejala de Medio Ambiente, Araceli González, en la que anima a hacerlo. Por cierto, algo que ella misma cumple sin mácula en su vida diaria e, incluso, regaña al ciudadano al que pilla dejando la basura sin separar.
La iniciativa es buena, la ejecución es regular. El problema: no usan papel reciclado. Al menos, no lo señalan así por ningún lado. La carta y el folleto son de tipo satinado de cierta calidad, cuando se podía hacer lo mismo con un papel reciclado, que los hay también muy buenos. Sólo es un detalle, de acuerdo, pero en los detalles está la diferencia.
Más gasto
? No sé si es por insistentes, por cabezonería o porque les gusta, pero Endesa todavía está enviando cartas en las que informa el bono social para congelar la factura de la luz, que entró en vigor el 1 de julio. Casi cinco meses después, he recibido tres cartas con el mismo texto sobre este tema. No sé si seré un caso único, pero me temo que no. La sostenibilidad no era esto. Eso sí, la carta ha ido en las tres ocasiones al contenedor azul. Se ve que la reciclan porque la vuelven a mandar.
Alivio
? Este comentario es un poco personal, pero es que los trabajadores de La Opinión vemos con ilusión cómo terminan la obra de Méndez Núñez, aunque también nos preguntamos cuándo volverán a levantar el suelo.