LUCAS MARTÍN. MÁLAGA
Será por el componente trágico del flamenco. O quizá por evitar la mala rima. A los andaluces no le gusta demasiado el cinco en sus apuestas de Navidad, a pesar de que es la cifra que más veces se ha visto señalada con el Gordo, hasta un total de 32. Su debilidad recae en el 3, un dígito que también trae suerte, aunque menos que el indicativo superlativo del trébol, del líbero, de los hijos de la loba.
Esta es una de las curiosidades que publica en estos días la web www.ventura24.es, una de las principales páginas ´on line´ de venta de boletos, que define, a través de trazos gruesos, las tendencias de los andaluces frente al azar. Una región que ya ha gastado este año más de 400 millones en décimos y que va camino de superar ampliamente los resultados del pasado año, que quedaron estancados por la crisis. Especialmente en Málaga, donde las previsiones aluden a un incremento del gasto por persona cercano al 8 por ciento y una inversión individual de más de 70 euros. Casi nada.
Los malos tiempos obligan a buscar la suerte. Si se sigue la estadística, lo mejor es hacerlo en terminaciones que no tengan nada que ver con el 1 y el 2 y, sobre todo, el 13, la combinación más demandada en la región y una de las que menos premios ha obtenido en el sorteo del 22 de diciembre. A veces la tradición manda.
En cuanto a las ciudades más agraciadas, el azar es heredero de la lógica. Las poblaciones con mayor número de administraciones son las que acumulan más premios. Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla. A éstas les siguen las ciudades medias y algunas con más fortuna que tamaño, caso de Santander, que cuenta con ocho Gordos. Málaga tiene siete. Una advertencia: lo de comprar boletos en otras ciudades no siempre da resultado. Hay algunas provincias como Ávila, Melilla, Orense, Zamora, Salamanca y Tarragona que nunca han descorchado una botella de champán por golpes millonarios. Quizá sea el momento de apostar por ellas. La suerte es extraña.
Aun así, ya no hace falta encomendarle la compra a primos lejanos o amigos en viajes de novios. Internet permite adquirir décimos en la mayoría de las administraciones del país sin dar un solo paso al frente. La modalidad va ganando peso en los últimos años, circunstancia que ha llevado a la Federación Andaluza de Consumidores y Amas de Casa Al-Andalus a publicar sus recomendaciones para eludir sorpresas de última hora. Entre ellas, las mismas que preservan de los virus: navegar por páginas seguras y atender únicamente a los reclamos que cuenten con información detallada y el logotipo oficial de Loterías y Apuestas del Estado. El colectivo advierte, además, de otros mecanismos para evitar la trampa: no realizar operaciones en las que únicamente se admita una forma de pago.
Otro aspecto del que hay que precaverse es la pauta de cobro. Los billetes de lotería, si resultan premiados, prescriben en un plazo. Se recomienda no dormirse en la pompa.