josé vicente rodríguez. Málaga
El campo malagueño ha asistido en estos días al nacimiento de más de 150.000 chivos para satisfacer la demanda gastronómica de las próximas fechas navideñas. Las comidas especiales de estos días provocan que el 60% de la producción de chivos sea alumbrada en el mes de noviembre y diciembre, y que se destine principalmente al mercado externo. De los 250.000 chivos nacidos cada año en la provincia únicamente 15.000 –apenas el 6%– son consumidos por las propias familias malagueñas. El chivo lechal, con su carne especialmente tierna y sabrosa, es especialmente apreciado en Cataluña y Aragón. "Es preciso animar a los malagueños para que consuman productos autóctonos, aprecien las buenas cosas de nuestra tierra y recuperen la tradición de degustar lechal durante las Navidades", comentó ayer Carlos Carreira, veterinario de Asaja Málaga durante la exposición de las cifras.
Se da la circunstancia, además, de que el chivo lechal malagueño estrena en esta campaña navideña una marca de garantía, distinción otorgada el pasado mes de septiembre por la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía y que resalta sus bondades culinarias. "No todos los que nacen estos días tienen dicha marca de calidad, sólo aquellos que cumplen una serie de requisitos, como proceder de hembras de pura raza malagueña o ser alimentado exclusivamente de leche, pueden lucir la etiqueta de calidad.", aclara Carreira, que destaca los estrictos controles de calidad que pasan estos animales.
Cría peculiar. Asaja, sin embargo, recuerda, que los ganaderos de la provincia están sufriendo los estragos de la crisis, en parte porque los precios que se manejan no alcanzan a cubrir los gastos de explotación. Otro problema es que el chivo se alimenta en exclusiva de leche antes de ser sacrificado aproximadamente a los cuarenta días de su nacimiento, y en un año tan caluroso como éste las cabras dejan de producirla. "Se intenta que entre octubre y noviembre se produzca la mayor concentración de parideras. Además de hacerlo coincidir con Navidad, es cierto que el otoño es una de las estaciones más idóneas para el parto de las cabras por la suavidad de las temperaturas", apunta Asaja, que anima al consumo para ayudar al sector ganadero de la provincia.