A. VÁZQUEZ. MÁLAGA
Al pie de la alquería del Conde de Mollina, en Torrealquería, una vez finalizado el acto de apresamiento del general José María Torrijos y sus hombres, el presidente de la asociación histórico cultural ´Torrijos 1831´, Jesús Rivera, que interpreta al propio general, pidió la rehabilitación de este histórico edificio.
El presidente de la asociación reclamó al Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre y a todas las fuerzas políticas la reconstrucción de la alquería de Mollina "como un bien irrenunciable del patrimonio histórico de este pueblo".
Jesús Rivera recordó, en la lectura del manifiesto, "la falta de previsión, la irresponsabilidad del gobierno municipal de entonces y la nula conciencia histórica" que permitieron la casi total demolición de la alquería hace unos 40 años.
El presidente de la asociación destacó que el edificio "será un bien cultural y un símbolo de los valores constitucionales para las futuras generaciones de Alhaurín de la Torre".
Rivera recordó además a La Opinión que hace tres años, el propio pleno de Alhaurín de la Torre aprobó una moción para reconstruir el viejo cortijo, que mantiene además los restos de una torre árabe que durante siglos defendió el valle, formando un triángulo junto con la famosa ´torre´ de Alhaurín y una tercera construcción.
Se da la circunstancia además de que en 2000, durante la presentación del libro ´Del Charcón a la Alquería: un camino para Torrijos´, de Esteban Alcántara y Juan Pacheco, el alcalde de Alhaurín de la Torre, Joaquín Villanova, expresó el deseo del Ayuntamiento de llevar a cabo la reconstrucción e incluso de instalar en el interior un centro que divulgara los hechos de 1831.
Como recordó ayer Esteban Alcántara, todavía se mantienen en pie restos originales de la alquería e incluso un posible algarrobo centenario que pudo ser testigo del apresamiento de Torrijos.