JOSÉ ANTONIO SAU. MÁLAGA
La Fiscalía de Málaga pide en su escrito de conclusiones provisionales nueve meses de cárcel para un conductor que circulaba a una velocidad muy superior a la permitida en la plaza Uncibay –donde el límite es de 20 kilómetros por hora– y había bebido más de lo permitido.
Según se recoge en el escrito de acusación, remitido al juzgado de Instrucción número 3 de Málaga, sobre las 4.15 horas del pasado 18 de octubre de 2009, el acusado conducía un Audi A3 por la plaza Uncibay de la capital, en pleno Centro Histórico de la ciudad, donde la velocidad está limitada a 20 kilómetros por hora y la preferencia es peatonal.
Así, según el fiscal, "lo hacía a una velocidad muy superior, creando un grave y evidente riesgo para las personas que allí se encontraban". Muchas de ellas a esa hora acababan de salir de un bar de copas y esta zona es un punto habitual de encuentro. Para evitar ser atropellados, los peatones tuvieron que apartarse ante el paso del automóvil para evitar "ser arrollados", subraya el acusador público en el escrito de conclusiones.
El encausado se dio cuenta de que una patrulla de la Policía Local lo había detectado y, al ver su forma de conducir, se acercaba con rapidez a él. Por tanto, decidió darse a la fuga a pie y perderse entre el gentío, pero su huida, relata el ministerio público, no le sirvió de nada.
A los pocos minutos, fue interceptado por dos agentes, que comprobaron que había ingerido bebidas alcohólicas, por lo que procedieron a realizarle dos pruebas de alcoholemia: ambas arrojaron un resultado de 0,65 miligramos de etanol por litro de aire respirado, un dígito muy superior al permitido.
Los hechos han sido calificados como un presunto delito contra la seguridad vial del artículo 380 del Código Penal, por el que se le piden nueve meses de prisión y la privación del derecho de conducir vehículos de motor y ciclomotores durante un año.