ALFONSO VÁZQUEZ
El cerro que albergó la última casona de La Virreina ya no es una meseta pelada. En lo alto se yergue, ladrillo a la ladrillo, una recreación del edificio que dio nombre al barrio.
Fuentes del distrito de La Palma-Palmilla explican que las obras comenzaron hacia octubre, así que están corriendo que se las pelan. Desde luego, nada que ver con el ritmo aplatanado-tropical de algunas obras del plan Zapatero perpetradas en el Centro Histórico y que, por ese tono ´güevón´ de su ejecución, han dejado serias pérdidas económicas a los comercios.
Por contra, no dará tiempo a arruinarse a nadie en esta obra de La Virreina, que ya ofrece la estructura casi completa de la vivienda, con sus tres alturas y sus bonitos miradores. La intención es convertir el edificio en ´incubadora de empresas´, un propósito que viene al pelo para esta deprimida zona de Málaga.
Tras el derribo controlado de hace dos veranos, al encontrarse en estado de ruina inminente (y tras el abandono del Ayuntamiento desde que lo compró nueve años antes), la casa resurge con rapidez, devolviéndole de paso un poco de ´memoria histórica´ a la zona.
En realidad, esta vivienda fue la conocida como ´cuarta virreina´. La historia tiene su explicación en los avatares de estos terrenos, de los que ya hay constancia a mediados del siglo XVIII. Cuenta la leyenda que el nombre le viene de un hombre que regresó de América y la quiso bautizar con estos ecos coloniales. Lo cierto es que la parcelación de la finca, ya desde el XIX, convirtió La Virreina en Las Virreinas, y en cada parcela que surgió de la división se levantó una casa.
Hasta el siglo pasado se tenían en pie ´cinco virreinas´ y es ahora la cuarta la que se construye ´de nueva planta´ pero basada en el diseño original. Ya hay ganas de verla terminada. Al menos prisa se dan.
¿Y si...?
Pues eso, ¿y si toca el Gordo en Málaga? Visto el panorama económico de 2010, habría que hacer como ese señor que cuando se enteró de que había sido el afortunado, confesó a la televisión: "Nada más saberlo pegué un salto horrible".
El dinero no da la felicidad pero un premio así te deja contento y aliviado por una temporadita. Bien merece un ´salto horrible´. Que el añorado calvo de la Lotería les reparta mucha suerte. Se lo desea de corazón un alopécico convencido.
Vecindades
La asociación de vecinos de la Trinidad, reproduce, en el último número de su revista, la procesión del Cautivo, el pasado 14 de noviembre, con motivo del 75 aniversario de la primera salida procesional.
El motivo es mostrar el paso del trono por la calle Trinidad, rodeado de solares en mal estado y manojos de cables colgantes, una situación que dura muchos años y para la que los vecinos piden una solución que nunca termina de llegar.