josé antonio sau. Málaga
La Fiscalía pide en sus conclusiones provisionales un total de 17 años y 6 meses de prisión para dos hombres acusados de robar un coche a punta de pistola y cuchillo, agredir a su conductor y chocar contra un camión al que dejaron hecho añicos en su espectacular huida, donde tuvieron que atravesar supuestamente varias calles en sentido contrario. Uno de ellos se enfrenta a 11 años y de cárcel y su compañero a seis años y seis meses.
Según consta en el escrito, a las 12.50 horas del 8 de febrero de 2005, ambos acusados se situaron en la salida de un aparcamiento de la calle Eslava, donde en ese momento salía un vehículo Jaguar conducido por S. F. F. Al pararse el conductor en un semáforo, el primer acusado, A. G. B., se acercó a él por la ventanilla y, exhibiéndole una placa falsa de policía, "le dijo que se bajara, a lo que no accedió el agredido". Por ello, le propinó un puñetazo en el labio y se introdujo en el coche a través de la ventana. Acto seguido, se inició un forcejeo y el encausado sacó un machete de 20 centímetros de hoja que le colocó en el cuello. Después, el segundo acusado, F. J. M. T., "provisto de unas gafas de sol y una braga militar para evitar ser reconocido", abrió la puerta y gritó: "Mátale, mátale". El agredido aprovechó la circunstancia para salir huyendo y avisar a la policía.
Así, los dos procesados se dirigieron con su vehículo hacia la avenida de la Rosaleda, pero al ver allí a la policía, aceleraron y se dirigieron hacia el puente de Armiñán, "circulando en sentido contrario al tráfico". Giraron hacia la derecha, tras pasar el puente, y una vez más tomando una dirección prohibida. Ello provocó que colisionaran de frente con un camión Renault, al que causaron daños por valor de 10.880 euros, dice el fiscal.
Tras el impacto, F. J. M. T. fue detenido, aunque vendió cara su piel y opuso una fuerte resistencia. Su compañero emprendió la huida a pie hacia la calle Gálvez Ginachero, al tiempo que sacaba una pistola semiautomática que carecía de licencia. Así, paró a una conductora que estaba detenida en su semáforo. "Se subió al coche por la puerta del copiloto y mostró la pistola, amenazando a la conductora con el arma y le exigió a gritos que arrancara", relata el acusador público. La mujer no acertó a acelerar, momento en el que dos policías locales se acercaron al coche y lograron detener al acusado, que en ese momento intentaba fugarse del lugar. Lanzó patadas y golpes a los agentes, por lo que éstos emplearon la fuerza para practicar el arresto.
El primer conductor que asaltaron y uno de los policías resultaron heridos leves. Los hechos fueron calificados como un delito de robo de uso con violencia e intimidación y uso de armas; un delito contra la seguridad del tráfico; dos de resistencia a la autoridad, otro más detención ilegal y un último ilícito de tenencia prohibida de armas. El juicio se celebra hoy en la Sección II de la Audiencia Provincial.