JOSE TORRES. MÁLAGA
Isabel R. G., de 82 años de edad, acababa de salir de una farmacia localizada en la calle Paco Miranda, en la barriada de El Ejido, después de realizar un recado cotidiano. Su próximo destino era el centro de salud, pero apenas recorrió unos metros calle abajo cuando un golpe mortal le arrebataba la vida en el acto.
El golpe, "violentísimo" según los testigos, fue provocado por una joven de 21 años de edad que se arrojó desde su casa, localizada en el octavo piso del edificio Olimpia, con el objetivo de quitarse la vida. Al parecer, la chica no pasaba por un buen momento como consecuencia de una relación sentimental que finalizó hace ya algún tiempo. Superada por las circunstancias, M. D. P. se lanzó al vacío sin conseguir su objetivo. Isabel amortiguó el golpe de la chica y le salvó la vida, aunque no evitó que se rompiera una pierna y recibiera un fuerte golpe en la cabeza.
El suceso ocurrió pasadas las 11.30 de la mañana de ayer, justo a la altura del número 18 de la calle Paco Miranda. Segundos después, varios particulares daban aviso al Servicio de Emergencias 112 y comunicaban los hechos sin saber en qué estado se encontraban las dos mujeres. Así lo relató Francisco, un vecino de la zona que fue una de las primeras personas en acercarse al lugar donde yacían los dos cuerpos. "Yo subía la calle y vi dos bultos en la acera que me extrañaron. Finalmente pude ver que era el cuerpo de una chica sobre el de una señora mayor", explicó el joven visiblemente afectado. Su estremecedor relato añadió que la joven aún se movía después del golpe, mientras que la anciana no daba señales de vida. "Me quité la chaqueta y se la puse a la joven, que parecía que tenía una pierna rota. También intenté tomarle el pulso a la señora en el cuello. No lo logré y algunos vecinos me dijeron que no la moviera hasta que llegara la ambulancia", explicó Francisco.
Pronóstico
Efectivamente, la rápida presencia de una dotación del 061 confirmaba la muerte de la anciana y se centraba en atender a M. D. P., cuyo pronóstico parecía muy grave al permanecer varios minutos en el interior de la ambulancia. Fuentes de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias aseguraban que la joven presentaba una fractura abierta de tibia y peroné y cerrada de húmero, así como una contusión cerebral con pérdida de conciencia. La joven fue entonces trasladada al hospital Carlos Haya, donde ingresó por urgencias y donde ayer permanecía "pendiente de evolución clínica y diagnóstica".
Fuentes de la Policía Nacional, cuerpo que se hizo cargo de la investigación, aseguraron que, tras completar las diligencias, pondrían el caso en manos del juez para que decida si se le imputa algún delito a la joven.