ALFONSO VÁZQUEZ. MÁLAGA
La iglesia de los jesuitas en la calle Compañía, obra de Fernando Guerrero-Strachan de 1920, cerró ayer sus puertas hasta el próximo 30 de junio, cuando oficialmente terminen las obras de reforma interior.
"Desde el año 40 no se ha hecho nada", comentaba ayer a La Opinión Fernando Morales, superior de la Compañía de Jesús, quien explicó que las obras tienen un presupuesto cercano a los 500.000 euros. De este dinero, una parte corresponde a la subvención de la Oficina de Rehabilitación del Centro así como a la intervención de la Fundación Sevillana, que renovará todo el sistema eléctrico.
"Esperemos que entre la subvención de la Oficina de Rehabilitación del Centro y el trabajo de la Fundación Sevillana lleguemos prácticamente a la mitad del dinero", explicó el superior, que confía en que el resto provenga de donaciones privadas. "A lo que no llegue se quedará sin hacer y hasta otra ocasión", dijo.
En principio, las obras contemplan cambiar la dañada solería y acabar con las humedades de las paredes y columnas, "muy infiltradas por la capilaridad del suelo". También se aprovechará para pintar el interior de la iglesia, arreglar las vidrieras, limpiar el rosetón del crucero "que apenas se ve" – cuenta el sacerdote jesuita– y se mejorará la instalación de sonido. Por último, se estudiará la colocación de aire acondicionado y se cambiará la iluminación "muy anticuada" –asegura Fernando Morales– por la que instale la Fundación Sevillana.
Por su parte, fuentes del Patronato del Padre Arnáiz informaron de que las obras no impedirán a los fieles visitar la tumba del padre Tiburcio Arnáiz, ya que se dejará un pasillo para poder visitarla durante el tiempo que dure la reforma.
Con respecto a las misas que se celebran en su memoria todos los 18 de cada mes para pedir la beatificación del jesuita, el patronato ha informado de que éstas tendrán lugar en la iglesia de los Mártires a las 19.30 horas, como era costumbre en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús.
El horario del resto de misas, de lunes a viernes, queda como sigue: a las 7.20 en la capilla habilitada en la residencia de los jesuitas, contigua a la iglesia del Sagrado Corazón, y las misas de 9 y 11 pasarán a la iglesia de los Mártires. Domingos y festivos, las misas de 10 y 11 también tendrán lugar en la parroquia de los Mártires.
La fachada de la iglesia de los jesuitas ya fue rehabilitada anteriormente, aprovechando además para reparar el techo y acabar con unas insistentes goteras.