J.A. SAU
Un equipo de mediación de la Policía Nacional logró evitar que un hombre, que fue localizado poco antes deambulando por una calle de la capital malagueña, se arrojase de la azotea de la comisaría provincial, según informó ayer dicho cuerpo policial.
Los hechos sucedieron sobre las 00.30 horas de ayer cuando agentes del Cuerpo Nacional de Policía interceptaron a un individuo que iba andando por la avenida de Valle Inclán, unos 300 metros antes del falso túnel de Carlos Haya, con el consiguiente riesgo para la circulación.
Por esto, fue trasladado a la comisaría provincial para su identificación. Cuando la policía estaba realizando las gestiones ordinarias, el individuo accedió por las escaleras interiores a la azotea de la cuarta planta del edificio.
Así, según precisaron las fuentes en un comunicado, tras quedarse desnudo, amenazó con arrojarse al vacío, por lo que se requirieron los servicios de bomberos mientras que se accionaba el dispositivo de mediación previsto para estas situaciones.
Problemas psiquiátricos
Tras varias horas, se logró que el individuo depusiera su actitud y fuera atendido por los servicios policiales. Una vez fue identificado como ciudadano marroquí, H. S. M., de 27 años, fue trasladado a la Unidad de Agudos del Hospital Civil para ser sometido a una valoración efectuada por psiquiatras.
Pero ahí no acabó su peripecia. Así, ya por la mañana, pudo escapar del centro hospitalario donde permanecía ingresado, según informaron a Efe fuentes de dicho centro.
El joven fue ingresado a las 5.00 horas en la zona de agudos de psiquiatría del Hospital Civil y hora y media más tarde se despertó “agitado”, por lo que se procedió a su sedación así como a sujeción mecánica. Sobre las 7.30 horas el joven logró liberarse de la sujeción mecánica, rompió una ventana en la zona de Urgencias y se escapó del centro hospitalario, según las citadas fuentes, no habían dado con su paradero.