LUCAS MARTÍN. MÁLAGA
Economía de crisis, tiempo de ciclotimia. En apenas una semana, el sector turístico ha pasado del pánico y la incertidumbre a una euforia inicial, moderada, pero optimista, al fin y al cabo. El temor a las movilizaciones de los controladores ha cedido el protagonismo a una consecuencia inesperada, la rebaja de las tarifas aeroportuarias, que llegará al 15 por ciento en un plazo de dos años, lo que para la provincia se traduce en la posibilidad de seducir a más viajeros, más turistas, más compañías.
La gerente del Patronato de Turismo de la Costa del Sol, Ana Gómez, asegura que el abaratamiento de las tasas, heredero del más que presumible recorte salarial del colectivo de controladores, supone algo más que una buena noticia. La medida, argumenta, neutraliza la ventaja competitiva de algunos de los rivales naturales de la Costa del Sol, que actualmente se aprovechan de los precios de España, los más altos de la Unión Europea. La especialista dice que se trata de "un regalazo", del cumplimiento de una demanda histórica que compara, en importancia, al saneamiento integral de la provincia. "Hay que apostar por ser el Aeropuerto base de compañías, como ocurre con los cruceros", señala.
Joaquín Fernández Gamboa, vicepresidente de la Asociación Empresarial de Agencias de Viaje (Aedav), se muestra más cauto. Asevera que la rebaja, prevista en un ocho por ciento para el próximo año, será muy positiva, pero observa los anuncios con cautela. De acuerdo con sus cálculos, la iniciativa repercutirá en el precio final de los pasajes, que podrían reducirse entre 15 y 20 euros, lo que supone una porción abultada en el caso de los billetes de bajo coste. "Dependerá del destino. En Estados Unidos, por ejemplo, las tasas son más caras que el viaje, por lo que esto podría favorecer mucho", indica.
Al concejal de Turismo en el Ayuntamiento de Málaga, Elías Bendodo, tampoco se le escapan los beneficios del descuento, aunque insiste en disociarlos de la negociación con los controladores, que, en su opinión, no puede considerarse un éxito. "El ministro debía haber actuado con más talante, con más consenso y menos formas dictatoriales. El fracaso se puede notar en futuras huelgas", reseña.
El secretario autonómico del área en CCOO, Gonzalo Fuentes, también cree que se debe evaluar la rebaja con independencia del conflicto laboral entre los operarios y Aena. "Es una reivindicación que veníamos pidiendo para la Costa del Sol desde hace mucho tiempo", razona. La disminución de los tarifas coincidirá con la puesta en marcha de la ampliación del Aeropuerto. Nuevas posibilidades para el destino.