jose torres. Málaga
El ex guardameta de la selección noruega Thomas Myhre y hasta hace unos días jugador del Viking FK jamás olvidará su paso por Marbella el pasado mes de enero, cuando su equipo se concentraba en el corazón de la Costa del Sol durante una fase de preparación.
La concentración era perfecta hasta la noche del día 23, cuando el cuerpo técnico concedía a su plantilla tiempo de ocio con un paseo por la ciudad de Marbella con el compromiso ineludible de asistir al entrenamiento del día siguiente.
Según la prensa noruega, Myhre, de 36 años, se presentó al día siguiente en el entrenamiento 20 minutos más tarde de lo estipulado y estalló una polémica interna que hace unos días finalizaba con el despido del jugador. A pesar de la discreción de los medios nórdicos y del propio futbolista, internet quemaba la pólvora de las especulaciones y apuntaban a una posible ´noche loca´ del deportista.
Apagón. El miércoles, los medios de este país reproducían las palabras de Myhre en el diario VG. El guardameta aseguraba que aquella fatídica noche lo drogaron y que, al día siguiente, en sus cuentas bancarias faltaban 160.000 coronas noruegas, casi 20.000 euros. Según publicaba ayer en su edición digital la NRK (corporación de radio y televisión pública de Noruega), estas declaraciones no fueron suficientes para reconciliarse con el club, pero sí para que la policía de Stavanger inicie una investigación que en Málaga no le consta ni a Policía Nacional, ni a la Guardia Civil, ni a la Policía Local de Marbella. Estos tres cuerpos negaron ayer a La Opinión de Málaga conocer ninguna denuncia. "Es un caso muy extraño y que puede dar mucho juego", apuntó una de las fuentes consultadas. Sin embargo, en la entrevista con VG, Thomas Myhre relata que hay diez horas de esa noche que no puede explicar.
Un ´apagón´ precedido por "una cena en la que no se tocó el alcohol, algo de beber en la habitación" y una visita a Puerto Banús que acabó en un bar de copas. Fue aquí donde Myhre denuncia haber sido drogado porque lo siguiente que recuerda es haberse despertado sobre las 11.30 horas de la mañana siguiente en un apartamento desconocido, sentado en una silla frente a un televisor y completamente vestido.
Todos los diarios coinciden en que el jugador tomó conciencia de lo sucedido ya en su país natal. Tres días después del incidente, Thomas asegura que decidió someterse voluntariamente a un análisis de orina que dio positivo por un estupefaciente que no detalló.