ANA GARCÍA. ALHAURÍN EL GRANDE
"No somos del módulo de jardinería de la escuela taller ni nos refugiamos de la lluvia en la casa". Aun reservando su identidad, uno de los jóvenes que se vio afectado por el derrumbamiento de un viejo cortijo la semana pasada en Alhaurín el Grande negó ayer las versiones oficiales que del suceso han ofrecido hasta ahora tanto la Delegación de Empleo de la Junta de Andalucía como el Ayuntamiento de la localidad.
Las instituciones han mantenido que los jóvenes formaban parte del módulo de jardinería de la escuela taller Fahala y que, al empezar a llover, se refugiaron en la casa. Entonces, el techo se desplomó por efecto del temporal. Sin embargo, uno de los jóvenes ha asegurado a este periódico que los 18 alumnos del taller de albañilería llevaban desde las nueve de la mañana en el viejo inmueble "picando las paredes, tirando tabiques y quitando vigas".
El joven mantiene que "dos de los alumnos y un monitor de este módulo se encontraban fuera y 16 dentro de la casa, cinco en la planta superior y el resto en la planta baja, realizando las tareas que le habían ordenado los monitores para la rehabilitación del inmueble". "De repente, el techo de la primera planta se derrumbó y el peso pudo también al instante con el techo de la planta baja. Los cinco jóvenes de la planta de arriba cayeron mezclados entre los escombros a la parte de abajo", asegura. Algunos tuvieron una reacción rápida y pudieron esquivar los cascotes, otros como el joven ingresado aún grave no. "Fernando es muy tranquilo y estaba encima de un andamio y se le vino todo encima", recuerda entristecido el testigo. "Fue todo muy rápido, salimos todos fuera de la casa y nos dimos cuenta de que faltaba Fernando y lo sacamos como pudimos, lo tendimos en un tablero de la obra y lo subimos hasta la carretera", cuenta.
Los alumnos de la escuela taller, según este testigo, ya estaban realizando la rehabilitación de la casa, algo que negó el Ayuntamiento en un comunicado, en el que se aseguró que los jóvenes heridos "estaban arreglando el jardín". Tampoco convencen a este alumno las medidas de seguridad impuestas en estas obras. "Los alumnos que tenemos alguna idea nos preguntábamos por qué el techo de la casa no estaba apuntalado para realizar las tareas que se estaban acometiendo, pero el arquitecto de la escuela taller dijo que un falso techo no se podía apuntalar", cuenta.
Este testimonio contradice la información que dio el Ayuntamiento el mismo día del accidente. Sobre por qué no se han atrevido antes a contar lo que sucedió, el testigo mantiene que "muchos compañeros de la escuela taller no se atreven a hablar por miedo a represalias, pues algunas familias tienen sus únicos ingresos con lo que ganan los jóvenes".
Fernando, el herido de mayor gravedad, continúa ingresado en el Hospital Clínico evolucionando lentamente de su gravedad y a la espera de recuperarse para poder contarlo. La Fiscalía está investigando este suceso por si se hubiera incurrido en alguna negligencia por parte de las instituciones.