ALFONSO VÁZQUEZ. MÁLAGA
El terremoto del sábado en Chile ha dejado en Málaga las secuelas de la preocupación y el nerviosismo. Ayer, una veintena de representantes de la Asociación de Chilenos en Málaga se reunió en la Casa Invisible con la cónsul honoraria en Málaga, Fabiola Urigüen, para crear una red solidaria a la búsqueda de familiares.
"Ésta es ahora mismo la primera preocupación, pasarse correos electrónicos, porque la telefonía fija no funciona, para tratar de averiguar cómo están los familiares", comentó ayer Fabiola Urigüen.
Quizás así puedan saber de Paloma, una chilena afincada en Málaga que viajó a Chile para casarse en el sur del país.
Preocupado se muestra también Eduardo Ruiz: "Hay dos primos de mi mujer de los que no sabemos nada desde el sábado", explicaba. Sus parientes políticos viven en un pueblo cercano a la ciudad de Concepción, una de las zonas más devastadas por el terremoto de 8,8 de magnitud en la escala de Richter. "Ojalá que sea un susto, lo mismo han subido a la montaña".
Para Rodolfo Echevarría, que aún recuerda el terremoto del 85, con una magnitud de 7,3, "gracias a la educación y la experiencia las desgracias familiares no han sido tan terribles". Rodolfo subraya que en Chile, uno de los países con más actividad sísmica, la prevención ante los terremotos se estudia desde la escuela.
Incertidumbre
Según explicó María Valladares, de la asociación, el número aproximado de chilenos en la provincia es de 4.000. "Estamos un poco desesperados porque no sabemos en qué condiciones se encuentra la familia", confesaba.
Los primeros momentos, destacó Cherisse Andrade, de Santiago, fueron los más duros, "lo peor es la incertidumbre porque no te puedes comunicar con la familia. Nosotros estuvimos siguiendo las noticias por la CNN".
Su pareja, Juan Ramón Villegas, explicó que finalmente, pudieron contactar con sus familias y se encuentran bien. "Sólo ha habido daños materiales pero no estructurales, como muebles rotos".
Por su parte Rafael Gallardo recordó que el país "nunca tuvo un terremoto de una intensidad tan grande", además de que duró dos minutos y medio.
La devastación llega además en un momento muy especial para Chile, recuerda Juan Ramón Villegas. "Este año íbamos a conmemorar los 200 años de la independencia de Chile y ahora, todas las infraestructuras que se han ido construyendo se han venido abajo, es lamentable".
Además de la red solidaria, María Valladares destacó la intención de movilizarse con más iniciativas. Rodolfo Echeverría cree que la colonia chilena de Málaga podría abrir una cuenta para contribuir con su nación, y Rafael Gallardo habla de organizar eventos cuyo dinero vaya a parar a su país de origen. De paso, pidieron la colaboración de los malagueños, para que no olviden esta tragedia.
Rodolfo aprovecha para resaltar que en Málaga "puede ocurrir también algo parecido y hay que estar preparado".
Y no le falta razón. Precisamente ayer, el presidente del Colegio de Geólogos, Luis Eugenio Suárez, aseguró que el sur y el sureste de la Península, en concreto las provincias de Málaga, Granada, Almería, Murcia y Alicante, podrían sufrir un terremoto de una magnitud similar al seísmo del fin de semana en Chile.
Cada 100 años
"España no es como Chile", precisó, ya que el país andino se encuentra en una zona de alta frecuencia sísmica. Sin embargo, alertó de que "una vez cada 100 años se produce en la Península un terremoto destructivo".
El último terremoto de este tipo fue el famoso de 1884, que tuvo como epicentro Arenas de Rey, en Granada, y que también afectó seriamente a la Axarquía de Málaga, sintiéndose sus efectos en Málaga capital. En esa ocasión murieron entre 750 y 900 muertos.
Luis Eugenio Suárez abogó por concienciar a las administraciones para que los edificios cumplan con las normas sismorresistentes "y evitar que se produzcan daños y colapsos".