IGNACIO A. CASTILLO. MÁLAGA
Un Cristo yacente de tamaño natural, en barro policromado, duerme su muerte de forma elegante, en la penumbra, mientras se quema incienso y de fondo suena el Miserere. No es un templo. Es el café Puerta Oscura, en la calle Molina Lario, que el Miércoles de Ceniza inauguró su undécima muestra de imaginería y que este año descubre el genio de Antonio José Martínez Rodríguez, escultor jiennense afincado en el Madrid de los Austrias.
Autor autodidacta, seguramente desconocido para muchos cofrades, no así para los expertos en nuevas tendencias imagineras, que también existen aun manteniendo las líneas estilísticas del Barroco, ni para Miguel Ángel Blanco, el propietario del local y promotor de esta iniciativa. "Es todo un hallazgo", insiste.
La muestra, que puede visitarse hasta el 30 de abril, de seis de la tarde a tres de la mañana, incluye siete imágenes de Martínez Rodríguez: el yacente que preside la exposición, de una cofradía de Ciudad Real; un San Juan Bautista Niño que pertenece a un grupo escultórico de un particular de Jaén, y que sale en procesión en septiembre el día del Dulce Nombre; un busto en barro de un Cautivo que saldrá este año el Lunes Santo en Toledo; otro busto de una Virgen de los Dolores, de la iglesia madrileña del Salvador y San Nicolás; el boceto en barro a tamaño natural del Cristo de la Redención Varón de Dolores de Jumilla (Murcia) y que en 2008 obtuvo el premio de la crítica de La Hornacina, prestigiosa web especializada; un pequeño Crucificado y otro busto que da nombre a la exposición, ´Cristo Majestad´, realizado ex profeso.
"Hablamos de un escultor que estudió varios años en el seminario y que tiene una gran formación religiosa. Cristo y la Virgen, aún siendo humanos, están por encima del sufrimiento y de la muerte", agrega Blanco, que destaca además la elegancia, la sobriedad y la limpieza del trabajo de Martínez Rodríguez. "No se detiene en el dolor ni en la herida. Es muy expresivo y moderno, en los gestos y en las posturas de sus imágenes, es más dulce, más manierista, y huye del neobarroco retorcido", asegura.
No conoce Málaga. "Vendrá el Jueves y el Viernes Santo", dice Blanco. Y espera que esta exposición sirva para abrirse puertas en Andalucía, aunque el trabajo no le falta en Madrid ni en las provincias próximas. "Sin embargo, echa de menos nuestra sensibilidad cofrade", asegura el propietario del Puerta Oscura, donde han expuesto los grandes maestros, como Álvarez Duarte o Miñarro, y ha dado a conocer a nuevos y jóvenes valores en la imaginería, como Darío Fernández ("a raíz de su exposición la Pasión le encargó el nuevo Cirineo"), Ruiz Montes o Fernando Murciano.