JOSÉ VICENTE RODRÍGUEZ. MÁLAGA
La Bolsa Internacional de Turismo de Berlín (ITB) abre hoy sus puertas con previsiones esperanzadoras que apuntan a que lo peor de la crisis económica sobre el sector ha pasado. La Junta de Andalucía aumentará este año las acciones promocionales con una inversión total de 539.000 euros (un 7% más que en la edición anterior), mientras que el Patronato de Turismo de la Costa del Sol tratará de transmitir al sector turístico alemán que ya existen "rasgos evidentes" de mejoría en las reservas para el presente curso.
La idea expresada en los días previos por parte del consejero de Turismo, Comercio y Deporte, Luciano Alonso, como por el presidente del Patronato, Salvador Pendón, son que la ITB puede ser el termómetro que confirme los primeros síntomas de recuperación, algo compartido por la propia organización de la feria, una de las tres vitales para sector turístico malagueño junto a la WTM de Londres y Fitur en Madrid.
"Acabamos de dejar un año difícil, pero ya hemos superado el punto en que tocamos fondo. Las cifras muestran que crece la demanda para las vacaciones de verano y que nos encontramos, por tanto, al comienzo de una década esperanzadora", dijo durante el acto de apertura ayer en Berlín el presidente de la Asociación Alemana de Turismo, Klaus Läpple.
La crisis ha impulsado la competencia entre los países y operadores, con una clara tendencia a ofertas que compaginan calidad y precio, según Läpple. A la larga sólo podrán seguir compitiendo aquellos países que se adapten a la demanda de calidad del turista de hoy. En la práctica eso significa que los países turísticos deberán modernizar sus infraestructuras y los establecimientos hoteleros, sus habitaciones y facilidades. "Los aeropuertos, puertos y estaciones son la puerta de entrada, la tarjeta de visita de una nación. Lo mismo ocurre con los hoteles. La última impresión antes de dejar un país es fundamental. Nadie quiere regresar a casa estresado", añadió.
Pese a que en 2009 los operadores turísticos alemanes sufrieron un retroceso de su facturación del 20,8%, los viajes en sí sólo decrecieron un 2%, lo que demuestra que el turista no quiere prescindir de sus vacaciones. La mayoría de agencias y hoteles se adaptaron a la crisis con ofertas más baratas. Las previsiones para este año son más halagüeñas: "Somos más optimistas, aunque no estamos eufóricos", dijo Läpple, quien añadió que todo apunta a que el negocio turístico no se normalizará hasta 2011.