JOSÉ ANTONIO SAU. MÁLAGA
La falta de espacio en la Ciudad de la Justicia se está convirtiendo en un quebradero de cabeza para los funcionarios encargados de administrar las 45 salas del edificio. Ayer, sin ir más lejos, el magistrado del juzgado de Instrucción número 8 de la capital acudió, junto a su secretario y el fiscal correspondiente, a celebrar sus juicios rápidos en el salón de actos, práctica habitual desde hace meses. Pero al llegar a la estancia, se encontró con que allí estaban trabajando obreros que acondicionaban el habitáculo como sala de prensa para el próximo juicio del ´caso Malaya´.
Finalmente, pudo celebrar las vistas, ya que el juez de Penal 12, que estaba enfermo, hubo de suspender todos sus plenarios. Sobre la marcha, se pudo subsanar el desaguisado, puesto que la sala que iba a acoger los señalamientos del órgano penal pudo acoger finalmente los de Instrucción 8, según las fuentes consultadas por este periódico.
"No hay sitio. Dependemos de que algún juez suspenda las vistas para encajar los juicios en algunas ocasiones", recalcan las mismas fuentes.
Macrocausas. El problema se ha agravado con la llegada de los macrojuicios. La Audiencia Provincial dispone de siete salas para celebrar las vistas, que se señalan de lunes a jueves. Y ahora, al crearse una sección bis en la II con motivo de la celebración de ´Ballena Blanca´, este órgano ha solicitado una nueva sala, la 6, para realizar allí los juicios ordinarios.
Lo mismo ocurrirá con la Primera, que celebrará ´Malaya´ en la Sala del Jurado, pero necesitará otra para los juicios ordinarios. Además, hay otras tres reservadas para los juicios de faltas, una segunda para las diligencias urgentes y una tercera para los asuntos de violencia de género, amén de una cuarta destinada a videoconferencias.
Otras dos son usadas por los jueces de lo Social que apoyan a sus compañeros, pero al señalar los miércoles, la incidencia es menor. Los problemas de espacio son más importantes los lunes y los martes, cuando confluyen la mayor parte de los juicios.
A principios de diciembre, se dio otro caso curioso. A un juez de lo Penal se le dijo que no había sitio para celebrar sus juicios, y él respondió con un voluntarista: "Yo celebro donde haga falta". Finalmente, tuvo que presidir las vistas en el salón de actos. Otros jueces han tenido que acudir a salas de Menores para sacar adelante el trabajo.
El problema es que los 74 juzgados de Málaga capital no señalan a lo largo de toda la semana, sino en días concretos, generalmente dos o tres. Por ejemplo, cada órgano de lo Social realiza una media de 15 juicios diarios, muchos más que hace dos años debido a la crisis económica (aquí se llevan los despidos improcedentes, principalmente). Los de Instrucción llegan a celebrar 20 juicios rápidos de faltas y los penales, 10 ó 12 vistas cada jornada. A estos hay que sumar los de Primera Instancia (reclamaciones de cantidad, desahucios o impagos de hipotecas) o Mercantil (con un magistrado de refuerzo también presidiendo juicios en el 1). Una de las soluciones pasa por habilitar la habitación de uso general de los juzgados para acoger todas las vistas posibles.