ALFONSO VÁZQUEZ. MÁLAGA
El flechazo de Conchi Quesada con la Semana Santa de Málaga se produjo nada más ver por primera vez el Cristo de la Expiración. Nacida en Zafarraya, Granada, su familia se trasladó a Málaga cuando la artista contaba 14 años. "Una amiga me dijo que fuera a ver algo especial de la Semana Santa y viví una experiencia muy bonita esa noche", cuenta la artista, que además confiesa que "desde ese momento, supe que si podía pintar haría aquel Cristo".
El sueño se ha cumplido con creces. Desde sus primeros pasos como pintora en el año 2000, no ha dejado de plasmar ni los rincones de Málaga ni los cristos y vírgenes de la Semana Santa. Ahora le ha llegado el turno al Cristo de la Expiración en un momento muy especial de la Archicofradía: este año se cumplen setenta desde la llegada de la talla de Mariano Benlliure a Málaga.
"El año pasado la comisión de Cultura contactó conmigo para hacer la Virgen de los Dolores y este año tocaba el Cristo con este aniversario tan especial", cuenta.
Tres meses ha tardado la pintora malagueña en pintar este cuadro de dos metros de altura y de un gran realismo que fue presentado ayer en la Archicofradía tras una misa conmemorativa. Realizarlo no ha sido desde luego tarea fácil. "He tenido los dos extremos, he tenido que pintar subida en la escalera y tirada en el suelo; por el tamaño, la concentración es distinta porque no es lo mismo pintar relajada que hacerlo subida en una escalera haciendo la cara del Cristo", explica.
El realismo que aplica Conchi Quesada no da lugar a solucionar las pinceladas con la brocha más suelta. La precisión es fundamental.
El resultado final ha merecido la pena. Como curiosidad, la pintora no le ha puesto potencias, "lo he pintado tal como lo recordaba la noche en que lo vi por primera vez", destaca. Además, la artista ha pintado en la esquina inferior derecha una placa conmemorativa en la que puede verse la efigie de Mariano Benlliure y el momento en el que la talla del Cristo llega a Málaga. Para reproducir ese instante tan especial, Conchi Quesada asistió a la entronización del Cristo. "Es un acto muy bonito y aproveché para fotografiar la imagen".
El cuadro de La Expiración estará expuesto en la sede de La Opinión en la calle Granada y podrá verse hasta el final de la Semana Santa en la misma fachada del periódico.