LUCAS MARTÍN. MÁLAGA
El responsable provincial de la Demarcación de Costas, Francisco Javier Hermoso, aseguró ayer que la administración no escatimará esfuerzos para lograr que las playas luzcan un buen aspecto en el inicio de la temporada alta, a pesar de la contundencia de los últimos temporales. Los trabajos de limpieza, que se realizan simultáneamente a los de acondicionamiento, ocupan en la actualidad a diez equipos, encargados, en primera instancia, de la retirada de residuos y cañas.
Hermoso reiteró su confianza en alcanzar el objetivo, condicionado, al menos en teoría, por la eventual aparición de nuevos episodios de levante. "Vamos a intentar que estén todas en las mejores condiciones o, al menos, las más significativas", dijo.
El jefe de la demarcación insistió en que los daños se concentran, en mayor medida, en la suciedad del litoral. La situación de la arena, precisó, es similar a la de otros años en este mismo periodo, con la salvedad de la lluvia, que podría traducirse en un efecto positivo: el arrastre de recursos naturales procedentes de los ríos. En este sentido, señaló que, si bien es pronto para este tipo de evaluaciones, los primeros indicios apuntan a la llegada de material. Los trabajos serán continuos y se mantendrán después de las fiestas. Las tareas de recuperación del litoral se verán reforzadas por el plan urgente aprobado el pasado martes por el Gobierno, que plantea una partida inicial de 80 millones de euros para Málaga, Cádiz y Huelva. La inversión se distribuirá en función del deterioro de las diferentes playas. El Ayuntamiento de Marbella ha sido uno de los más rápidos en facilitar el balance de daños, que habla de más de tres millones.
La Costa del Sol trata también de recuperarse de los efectos de las lluvias en otras infraestructuras. Estepona anunció la demolición de una de las casas de la urbanización Forest Hills, afectada por los corrimientos de tierra. Mientras, el Ayuntamiento de Manilva ha abierto el plazo para solicitar ayudas por catástrofe agrícola. Además, ha solicitado la participación de Cultura y del Obispado para reparar la iglesia de Santa Ana.