matucha garcía. Barcelona
Olivia, de seis años, fue la primera pasajera en embarcar en el Airbus 320 de la compañía Spanair que estrenó ayer la nueva terminal del Aeropuerto de Málaga. Lo hizo exactamente a las 6.25 horas. Había visitado la capital de la Costa del Sol con su madre Carolina para ver a su abuela, y ambas se dirigían ayer a Barcelona en este primer vuelo JK6691 que partió a las 06.50 horas y que aterrizó en tierras catalanas a las 8.15 horas.
Una pasajera de excepción que a pesar de su corta edad expresaba la ilusión que le hacía haber sido la primera, aunque eso sí, Olivia estaba especialmente emocionada además con el hecho de que pocas horas antes los Reyes de España habían pisado ese mismo suelo y, según explicaba su madre, la pequeña anhelaba ver a los monarcas y estaba esperanzada en que quizás Don Juan Carlos y Doña Sofía se hubieran quedado rezagados aún en la T3 entre tanto saludo.
Este avión bautizado con el nombre de Vicente Ferrer portó a 69 pasajeros y pasará a la historia del aeródromo malagueño por ser el primero en utilizar la T3. El comandante Pascual Ibañez y el piloto Rafael Santamaría tampoco podían ocultar su emoción. "Estoy especialmente orgulloso de inaugurar esta terminal. Se espera un vuelo apacible, con destino a Barcelona, donde en estos momentos la temperatura es de ocho grados", declaraba a este periódico este profesional del aire que atraviesa el cielo con pericia desde los 17 años.
Y así fue. No hubo incidencias en la facturación, ni en el embarque, ni en el vuelo. Todo discurrió con normalidad. Así lo corroboraron también diferentes pasajeros. Curiosamente Camilo Rodríguez, gaditano de 27 años, era la primera vez que volaba y coincidió con el estreno de la T3. "Estoy un poco nervioso porque soy primerizo, pero todo ha ido muy bien. Voy a Barcelona de vacaciones", relataba.
La expectación y la emoción se palpaban en el ambiente minutos antes de la partida. Patricia, Rosa, Susana y Charo fueron las cuatro azafatas de este vuelo. Las jóvenes mostraban su satisfacción por ser partícipes del hecho.
El presidente de Spanair, Ferrán Soriano, también realizó este primer viaje, y destacó la apuesta de la compañía por el Aeropuerto de Málaga. De hecho, en 2010 van a doblar los destinos existentes y a los tres existentes (Barcelona, Madrid y Tenerife) sumarán Fuerteventura, Venecia, Tánger, Marraquech y Copenhague. Para esta decisión de la compañía ha jugado un papel decisivo la nueva T3, destacó Soriano. Málaga será por tanto "nuestro" tercer aeropuerto de actividad junto al de Barcelona y Madrid, dijo.
764 kilómetros nos separan de este primer destino. "Hola buenos días, les habla el comandante. Vamos a iniciar el proceso de rodaje y despegue. El tiempo de ruta es bueno. En Barcelona existen nubes dispersas y siete grados de temperatura. Muchas gracias por acompañarnos y que disfruten del vuelo". Y, dicho esto, el Airbus 320 de Spanair surcó el cielo con sus 69 pasajeros a bordo y bajo un resplandeciente sol destino a Barcelona.