JAVIER GARCÍA RECIO. MÁLAGA
Los familiares de una ciudadana ecuatoriana de 47 años, que falleció en la madrugada del domingo en el hospital Clínico, han denunciado a los responsables del citado hospital, por una "posible negligencia médica", según anunció el hijo de la fallecida, Diego Honorio Segura. Un portavoz del hospital confirmó la muerte de la mujer por una "pancreatitis aguda".
Según esa denuncia, la mujer fue hospitalizada para tratarle unas piedras en la vesícula y falleció por los posibles daños causados en el duodeno al introducirle el tubo de fibra óptica que se utiliza para realizar una endoscopia.
En la denuncia interpuesta en el juzgado de instrucción número 10, que estaba ayer de guardia, se relata que Vicenta Angelines Toalongo, una ecuatoriana de 47 años, que llevaba unos ocho residiendo en Málaga, falleció sobre las 3.30 de la madrugada del domingo después de ser operada de urgencia en dos ocasiones por graves daños en el duodeno.
Los datos aportados por la familia en la denuncia relatan que la mujer ingresó por urgencias en el Clínico el pasado 2 de marzo al tener fuertes dolores en el vientre. Allí estuvo cuatro días hasta que pasó a la planta sexta donde le diagnosticaron que tenía piedras en la vesícula. Uno de los médicos que le dictaminó el mal le señaló que tenía dos tipos de tratamiento, la operación o una endoscopia y le recomendó este segundo por ser más sencillo y tener menos riesgos.
La mujer se decidió por la endoscopia que, sin embargo, no se la programaron hasta el día 17. Continúa la denuncia relatando que la enferma entró para someterse a este tratamiento a las 10 de la mañana y que una hora después salió uno de los médicos para informarle a su hijo que había problemas al romperse el duodeno y que necesita ser operada de urgencia.
Sin embargo, dicha urgencia no fue posible ya que la enferma tuvo que esperar cinco horas, señala la denuncia. La operación no debió ser completa, ya que al día siguiente debió volver al quirófano y de él ya no regresó consciente.
En la madrugada del sábado al domingo avisaron al hijo desde el hospital y le comunicaron que a su madre le quedarían unas tres horas de vida, cosa que ocurrió, según especifica la denuncia ya que dos horas y cuarto después le certificaron la muerte de su madre.
La denuncia aclara también que la mujer no había tenido hasta entonces graves problemas de salud. El juzgado de guardia, a requerimiento de la familia, realizará la autopsia a la mujer, aunque no lo hará en el hospital sino que ha ordenado el traslado del cadáver al Instituto Anatómico Forense.