|
|
|
HEMEROTECA » |
|
Por Lucas Martín
Cantaban los cables de los teletipos. El humo del tabaco vaporizaba las notas de la máquinas de escribir. Chris Haney, periodista canadiense, acababa de cerrar la edición y se relajaba en compañía de Scott Abbott. Hablaban del frío de Montreal, de un invierno que sajaba hasta las ganas de escribir. Renovaban la taza con puñados de café barato, jugaban inacabables partidas al Scrabble. No era la posibilidad de convertirse en hombres de negocios, tampoco los yates. Ni la fama. Ni la portada de la revista Times. Haney tenía un sueño, Haney fantaseaba con la Costa del Sol.
Coincidieron en que inventar un juego no parecía tan complicado. Pensaron unas reglas, discutieron acerca de figuras que más tarde formarían parte del programa de sobremesa universal. Haney no lo oculta en sus declaraciones públicas. Lo suyo no era vocación, tampoco codicia. Simplemente inventó el Trivial Pursuit para ganarse un sobresueldo que le permitiera viajar con comodidad y frecuencia a las costas de Málaga.
El barco enciclopédico hacia Málaga
¿Se había enamorado? ¿Había descubierto un yacimiento de oro entre Marbella e Istán? El periodista nunca fue amigo de las confesiones. Su vida discurrió con éxito y discreción. Lo que sí se sabe es que tenía debilidad por la provincia y que eso le hizo aventurarse en un proyecto que no amparaba ni la lógica hinchada del sueño americano. Haney no lo dudó. Al poco tiempo de su conversación con Scott, logró convencer a un pequeño inversor de Toronto. Se tomó un año sabático. Había trabajo por hacer. Consultar libros, preparar preguntas. Se repartieron el esfuerzo enciclopédico. Abbott permaneció un tiempo en Canadá, Haney, no. ¿Adivinan dónde se trasladó? Sí, a la Costa del Sol, para desesperación de su mecenas, que temía haber dilapidado sus ahorros en la fantasía de un bañista blanquecino. Lo del viaje de Haney a Málaga tiene algo de romanticismo inglés. El periodista, embravecido por el cobro del primer anticipo, decidió trasladarse a la Costa del Sol. El periplo fue de órdago. Odiaba los aviones y no le quedó más remedio que trasladarse en un barco funcional. El día de la partida apareció por las galerías del transatlántico con su familia y un puñado de cajas de cartón. Contenían su biblioteca al completo. Chris Haney se atusaba su infalible bigote, estaba dispuesto a trabajar.
La inquietud del mecenas
Los meses se sucedían. El inversor quería resultados. Con Abbott a golpe de teléfono, la tomó con el enamorado de la Costa del Sol. Le llegó a inquerir sobre el motivo de su viaje. No entendía que el diseño de las preguntas tuviera que concebirse en el Mediterráneo. Al periodista le hubiera gustado hablarle del sol y de las diferencias entre una gaviota mordisqueando los arcos de las iglesias y las montañas severísimas del Canadá. Apeló, sin embargo, a la lógica. ¿Saben ustedes lo que se tarda en anotar miles de preguntas y apostar por opciones de respuesta rigurosas y verosímiles? Bien, pues ahora piensen en que no existía internet.
El trabajo en la Costa
A su regreso a América, el gacetillero ya tenía redactadas 6.000 preguntas de la primera edición del juego que haría la competencia a los programas de Íñigo y el sistema VHS internacional. Cuando piensen en quién diablos fue el deportista que se alzó con el oro en la modalidad de natación de las Olimpiadas de Berlín, tengan en cuenta que su amenazante grafía bien pudo haberse redactado en la Costa del Sol.
Vida de lujo, sin ostentación
El sobreexcitado mecenas no tardó en frotarse las manos. El juego inventado por la pareja de periodistas llegó a facturar al año más de 800 millones de dólares. Otra adivinanza. ¿Saben a qué dedicó Haney sus envidiables emolumentos? Por supuesto que no se olvidó de Málaga. Se compró una casa, donde residía durante la mitad de la temporada. Llegó, incluso, a construir dos campos de golf y comprar caballos en Mijas. Sus vecinos desconocían su cuenta corriente. Era enemigo de la ostentación. Hasta hace apenas un mes pudo suceder. Un bigote maduro en un bar de Torremolinos. ¿Quién fue el primer semifinalista de Wimblendon? Alguien al fondo se sonríe. Tiene la respuesta, la deletrea con fruición.
|
|
Línea directa | La asociación de vecinos denuncia la situación de abandono de un solar, en la calle Doctor Castañón
+ El Ayuntamiento hará el paso de peatones frente a la calle Emerencia | Tú decides qué es noticia
Acompañamos al primer avión que aterriza en la nueva pista del aeropuerto de Málaga - Costa del Sol, y al despegue desde el aeroclub Leoni Benabú de Vélez Málaga

Alfonso García-Rabadán Gascón, abogado multidisciplinar y procesalista en Roji Abogados, ha respondido las preguntas de los lectores
Mónica Fernández- Mejía, miembro de Roji Abogados, responderá el miércoles, 23 de mayo.
| LA SELECCIÓN DE LOS LECTORES | ||
LO ÚLTIMO |
LO MÁS LEÍDO |
LO MÁS VOTADO |
| CONÓZCANOS: CONTACTO | LA OPINIÓN DE MÁLAGA | LOCALIZACIÓN | PUBLICIDAD: TARIFAS | CONTRATAR |
|
|
||||||||
|
|||||||||