CARMEN ROMERA. MÁLAGA
Las clínicas privadas de reproducción asistida Malavé y Quirón, en la capital malagueña, aseguran que las donaciones de óvulos han aumentado, en lo que va de 2010, un 20 por ciento con respecto al año anterior. Es una tendencia que está a la alza desde hace ya algún tiempo y que parece que seguirá así, tal y como explica el ginecólogo de la Clínica Malavé Fernando Martín Cañadas. Esta clínica, por su parte, recibe al mes una media de diez donaciones, unos 120 el año, ya que, según afirma Martín Cañadas, «hay más necesidad de donación porque cada vez hay más mujeres mayores que quieren tener hijos y las donantes están mas concienciadas».
El perfil de las donantes es de chicas jóvenes, sobretodo estudiantes, y madres jóvenes, en algunos casos que se han quedado embarazadas mediante el método de la inseminación artificial en esta misma clínica, y que suelen recibir una compensación económica de entre 900 y 1.000 euros que está establecida por ley. Pero la gran mayoría de ellas lo hacen de forma altruista. «En la clínica siempre hay un gran número de donantes que quiere donar de forma altruista más que por necesidad. Incluso hay muchas mujeres que nos han dicho que no querían recibir la compensación económica», afirma el doctor.
Por lo tanto, cabe reflexionar, tal y como explica Martín Cañadas, en que «este aumento de las donaciones no va ligado a la crisis económica. Es más el morbo de decir que alguien que está pasando una mala racha acude a donar, pero no es así. Habrá casos en los que a la donante le venga bien el dinero, pero realmente no les compensa por todo lo que supone el tratamiento».
Un largo proceso
El tratamiento completo dura aproximadamente unos tres o cuatro meses. A la paciente se le hace una historia médica, un reconocimiento, analíticas completas de genética para comprobar que no haya enfermedades que, aunque no se padezcan, no se transmitirán, después de los resultados positivos tendrá que tomar anticonceptivos e inyectarse durante 15 días unas hormonas que estimulan la ovulación. Finalmente, la paciente tendrá que acudir a una punción dentro del quirófano que le causará molestias en los días posteriores y por la que tendrá que realizar varios controles hasta que le baje la siguiente regla. Una misma paciente podrá donar de nuevo, pero existe un registro nacional de donantes en el que, por ley, no puede haber más de seis hijos nacidos de una misma donante.