PRINCESA SÁNCHEZ
La central de la industria turística autonómica ya está a pleno rendimiento. El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, inauguró ayer en Marbella la rehabilitación del edificio que alberga el centro Andalucía Lab y el cuarto y último laboratorio del proyecto de I+D+i turística. Es una iniciativa pública que ofrece a los empresarios del sector una plataforma común para consultar sus dudas, investigar las posibilidades de su negocio, modernizar sus servicios y promocionarse a través de las nuevas tecnologías. Una fórmula para combatir la crisis sin recortar costes, en opinión del presidente del Gobierno andaluz.
«No vamos a competir por los salarios sino con una oferta de calidad», incidió ayer en su discurso para estrenar el edificio. «En plena crisis sabemos que es tan importante salir de ella como la manera en que lo hagamos», insistió. Para demostrar su apuesta por la innovación, recordó que los presupuestos andaluces para este año dedican 500 millones de euros en esta materia. «Es un notable esfuerzo inversor en investigación y desarrollo», afirmó. Acapara el 12,2% de las cuentas.
Más de 9.000 profesionales han recurrido al Andalucía Lab en dos años, el tiempo que el centro lleva operativo. «Es pionero en España y de referencia en toda Europa», recalcó Griñán. «Una herramienta clave para impulsar la competencia y la competitividad de las pequeñas y medianas empresas turísticas», añadió. Su secreto está en «reducir la brecha entre las grandes compañías y las pequeñas», completó el director del Andalucía Lab, José Luis Córdoba.
Nuevo laboratorio. El departamento que comenzó a funcionar ayer, el Testing Lab, es el taller. En total, se compone de un área de investigación, el Research Lab; un espacio o escaparate para mostrar las soluciones desarrolladas, el Demo Lab, y un conjunto de despachos para conectar a los trabajadores del centro con sus usuarios.
El objetivo es captar a un turista «con mejor capacidad de gasto y mejor distribuido geográficamente y a lo largo del tiempo», describió ayer el consejero de Turismo, Luciano Alonso. «Queremos ser líderes y mantener el liderazgo en el mercado nacional, para eso creamos este laboratorio de inteligencia turística», dijo.
El Gobierno andaluz ha dedicado 4,9 millones de euros y 19 meses en transformar el antiguo edificio del Centro de Innovación Turística de Andalucía, construido en 1990. Sobre este enclave se asienta este nuevo complejo. «Ha supuesto el reciclaje de un edificio obsoleto en un laboratorio de aplicación de la investigación, el desarrollo y la innovación de nuestra principal industria: la turística», explicó ayer el arquitecto del proyecto, Salvador Moreno Peralta.
Peralta reconoció que la cuantía invertida en la construcción del Andalucía Lab era un 4% superior a la presupuestada inicialmente. «Pero 4,9 millones aplicados a 4.650 metros cuadrados de superficie construida dan un gasto de mil euros por metro cuadrado, algo poco más o menos como una vivienda de protección oficial», calculó el arquitecto.
Crecimiento en plena crisis. El turismo crece en Andalucía pese a la crisis. En 2011, el número de visitantes y de pernoctaciones aumentaron con respecto al año anterior. Un 6% y un 3,1% respectivamente, destacó el presidente de la Junta. Como consecuencia el empleo también lo hizo, «aunque en menor medida con un 1,6%», reconoció. Para Griñán, el turismo es un sector tan tradicional como fundamental para la economía andaluza. De ahí, justificó, la decisión del Ejecutivo autonómico de prorrogar sus ayudas. «Se amplían los activos financieros reembolsables, casi 1.000 millones para aportar liquidez, y el fondo de apoyo a pequeñas y medianas empresas turísticas, que cuenta con una dotación de 150 millones», especificó.
Desde 2008 y hasta hoy, 8.000 empresas y medio millón de empleados se han beneficiado de 534 millones aportados por la orden de incentivos dispuesta por la Junta de Andalucía.