LUCAS MARTÍN
Su equipo será el primero de la democracia moderna que se ocupe de la subdelegación del Gobierno sin la preocupación por el terrorismo de ETA...
Es algo, para mí, muy importante. Soy una persona, como tantos españoles, especialmente significada por el terrorismo; siempre he estado cerca de las víctimas, y, en muchos casos, de personas cuya vida fue cortada por las manos asesinas de ETA. Pienso en José María (Martín Carpena), compañero y amigo, con el que estuve la tarde anterior a su muerte. He asistido a muchos entierros de compañeros y no compañeros en el País Vasco y en el Parlamento Europeo tuve que trabajar mucho en la persecución del terrorismo con el tema de la euroorden, pero también en la propuesta de un día internacional de las víctimas. Ojalá realmente que esto sea el fin de esta maldita lacra, que no tiene sentido en democracia. Ni siquiera lo tienen los que lo han comprendido. En cualquier caso, las fuerzas de seguridad nunca bajan la guardia con el terrorismo.
¿Se continuará esta legislatura con el calendario de ejecución del corredor ferroviario y el AVE?
Los presupuestos están prorrogados. En marzo, el Gobierno quiere presentar los nuevos, y hasta entonces, tenemos tiempo para entrevistarnos y plantear cuáles son las obras prioritarias. Esperemos que la economía abandone esta situación tan complejo. De momento, habrá proyectos que podrán hacerse y otros que no. Hay algunos que debemos terminar y desde luego es difícil que nuevos macroproyectos salgan adelante.
Su partido siempre ha sido partidario de ubicar el museo arqueológico en el convento de La Trinidad. ¿Se alterará el proyecto del Museo de Bellas Artes?
Lo primero que haré será visitar las obras de La Aduana. Eso sí, y con esto no prejuzgo absolutamente nada, me gustaría entrevistarme con las personas que realmente entienden del asunto, ya sea desde una perspectiva cultural o técnica. De cualquier forma, mi objetivo es que lo que se empiece se termine. Lo importe son siempre las últimas piedras.