COVADONGA LÓPEZ
El cinturón de la crisis no sólo aprieta a la hora de invertir en grandes proyectos como un coche o un piso. Recortar en los pequeños gastos del día a día se ha convertido en el método básico de ahorro para los españoles y es un fiel reflejo de la cotidianidad de los malagueños. Aunque la lista de la compra se compone en su mayoría de marcas blancas y productos más económicos, los consumidores se siguen resistiendo a renunciar a «pequeños lujos».
Según los hosteleros, los clientes siguen consumiendo el café de media mañana o de la merienda, aunque a diferencia de lo que ocurría antes de la crisis, ahora no se acompaña de una pieza de bollería o un bocadillo. Consumir sí, pero con sobriedad parecer ser la tendencia más aceptada. También ayuda que en un intento por frenar la huida de los consumidores, los restauradores hayan optado por mantener los precios.
El café sobrevive a la crisis pero su eterno compañero, el cigarro, parece historia del pasado. Y no sólo la Ley Antitabaco ha contribuido a esta tendencia, el elevado precio de las cajetillas propició que 600.000 españoles dejaran el vicio este año. Según la opinión generalizada de los estanqueros de Málaga, las ventas cayeron un 40% durante 2011 pero no como resultado de la acogida de la ley, sino más bien por el crecimiento del tabaco de contrabando.
Tras el café, llega la visita de turno al supermercado. Las marcas blancas han pasado de estar arrinconadas en las estanterías a ocupar un papel protagonista en la lista de la compra y alcanzar su récord en el pasado año con un margen de ventas del 41%, más de un punto con respecto a 2010.
Según se extrae del estudio elaborado por la consultora SymphonyIRI sobre evolución de los hábitos de compra en Europa, los consumidores se guiaban hace unos años por la satisfacción emocional que les generaban las marcas conocidas.
Ahora, sin embargo, los compradores aseguran que se sienten igual de satisfechos con la utilización de marcas blancas y recurren a ellas para casi todo. Incluso la marca invencible en refrescos de cola cedió un punto en 2011 para dárselo a las genéricas, según se desprende de este estudio.
Una mala noticia para el grupo Danone-Nestlé-Procter & Gamble, Coca-Cola y Unilever que tan sólo registraron un aumento de su cuota de mercado en alguna de sus divisiones. Si sumamos estas apreciaciones, podemos observar que el volumen de compras sigue siendo idéntico al de años anteriores y lo que cambia es el coste final de la compra.
Llega el turno de los cosméticos, también cada vez más «blancos». Siete de cada diez mujeres, principal grupo de consumo de productos de belleza, se pasaron a líneas más económicas o dejaron de comprar determinados artículos de «lujo» como tratamientos faciales o de maquillaje.
Así lo dice el informe presentado por el Círculo Olay, La mujer española frente a la crisis, y así lo aseguran también los comerciantes malagueños. Cosméticos, sí, pero a mitad de precio, lo que se refleja en un aumento superior al 20 por ciento en bases de maquillaje, cremas, productos de baño, colonias y perfumes de marcas desconocidas.
La tendencia general también se mantuvo en otro tipo de establecimientos como ferreterías, tiendas de electricidad y carpintería. Menos compras superfluas y más adquisición de pequeños productos imprescindibles. Según los comerciantes, se observa también un aumento de los clientes que optan por reparar sus propios electrodomésticos.
Los que sí notaron un descenso considerable en la demanda fueron los propietarios de cocheras y parkings. Según la mayoría de los propietarios consultados, la mitad de las plazas están vacías y muchos de los clientes habituales ya no contratan estos servicios.