JOSÉ VICENTE RODRÍGUEZ
La crisis sigue pasando factura a las empresas y particulares malagueños y provocó que el año 2011 cerrara con un total de 192 nuevos concursos de acreedores –lo que antiguamente se conocía como quiebra o suspensión de pago–, con una subida del 23% sobre el pasado ejercicio. La cifra, por supuesto, representa un nuevo techo negativo desde que se pusiera en marcha la Ley Concursal en el año 2004.
Los porcentajes de Málaga están además bastante por encima de la media nacional, donde se experimentó en 2011 un crecimiento del 13,3% para un total de 6.755 concursos, cifra que también marca un nuevo récord, tras datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
La subida de las insolvencias es un jarro de agua fría que corrobora, según los expertos, el empeoramiento que ha sufrido la economía a partir del segundo semestre de 2011 y el riesgo de caer de nuevo en recesión. Hay que recordar que en 2010 las quiebras se habían frenado o habían crecido muy poco (en Málaga, por ejemplo, subieron un 1,5% y en España, por contra, bajaron un 7,2%). Desde el inicio de la crisis, en el año 2008, los juzgados de lo mercantil de Málaga han registrado casi 580 casos.
En general, hay que decir que las empresas malagueñas que quebraron (157) responden mayoritariamente al perfil de micropymes, casi todas ellas con menos de 10 trabajadores. Tan sólo en un 23% de casos la empresa que se declaró en concurso de acreedores presentaba cifras de empleo de entre 10 y 50 trabajadores.
En cuanto a sectores, las firmas relacionadas con la construcción y el sector inmobiliario siguen siendo las más afectadas por la mala coyuntura económica, al reunir el 30% de las insolvencias registradas en Málaga a lo largo del pasado año.
«Mientas haya crisis, el número de concursos seguirá al alza. La economía está mal y las empresas sigue cayendo. Lo peor de todo es que los dos juzgados de lo Mercantil de Málaga están muy saturados, por lo que los procesos se alargan tres y cinco años, cuando lo ideal para que una empresa sobreviva es que el concurso no dure más de dos», comenta el abogado y especialista en la materia José María Muñoz.
Según recuerda este experto, el CGPJ recomienda que cada juzgado no reciba más de 20 nuevos concursos al año, cuando los propios datos del INE revelan que este año han recibido casi 100 cada uno. El único apoyo que tiene ahora mismo estos dos juzgados malagueños es el de dos oficinas que cuentan con magistrados, pero sin personal a cargo.
Fuentes judiciales vienen reconociendo desde hace meses que la situación de los órganos de lo mercantil en Málaga es de «colapso» y añadieron que para cumplir los criterios del CGPJ habría que implantar hasta nueve juzgados más.
De las cifras de 2011, el único dato positivo es que la abrumadora mayoría de los concursos (180 de los 192) son de carácter voluntario, algo que da a las empresas más tiempo para arreglar su situación. Hasta hace poco, la situación era la contraria y las empresas afrontaban el proceso de forma necesaria (es decir, denunciados por sus acreedores).
De esta forma, la empresa en cuestión llegaba al trámite judicial en estado terminal y el concurso de acreedores se convertía en una especie de carta de defunción donde al juez y a los administradores judiciales no les quedaba más salida que liquidar sus bienes para abonar las deudas.
La construcción: de motor a gran lastre. Según la Estadística del Procedimiento Concursal, una de cada tres empresas que se declararon en concurso en 2011 se dedicaba a la construcción y promoción inmobiliaria, un sector que ha pasado de ser el principal motor de la economía española a uno de sus mayores lastres. El presidente del Registro de Economistas Forenses, Leopoldo Pons, comentó a Efe que en 2011 se han destruido unas 300.000 empresas y las insolvencias registradas han causado pérdidas por importe de unos 35.000 millones, por encima del presupuesto total destinado el año pasado a pagar los subsidios de desempleo en España. Se incrementó el 16,7% en 2011, y alcanzó las 5.821, en tanto que el número de personas físicas que se declararon en concurso disminuyó el 3,9%, hasta las 934.
Sólo en el cuarto trimestre de 2011 se produjeron 1.692 concursos, lo que representa un aumento del 8,8% respecto al mismo periodo de 2010, y un crecimiento del 13,6% si se compara con el trimestre inmediatamente anterior.