EUROCOPA
Compromete el futuro del turismo

El modelo laboral en la Costa del Sol está estancado

Los expertos proponen que en los convenios se introduzcan conceptos como la productividad o la mejora de la formación

 05:00  
Turistas llegan cargados de maletas a la recepción de un hotel.
Turistas llegan cargados de maletas a la recepción de un hotel.  Arciniega

IGNACIO A. CASTILLO El empleo en las empresas turísticas en la Costa del Sol está estancado. De hecho, camina por su propia inercia. No aprovecha la formación que reciben los profesionales y repite, año tras año, los mismos esquemas, sin saber diversificar su oferta. Es un panorama gris que pone en entredicho los mensajes de euforia que suelen pronunciar las autoridades. Y sin duda, pone en riesgo el futuro del sector si nadie hace nada por modificar los criterios con los que hasta ahora se vienen negociando los convenios colectivos.

Los actuales marcos laborales nada dicen sobre la productividad del empleado, ni hacen mención al compromiso de lealtad, la actitud y la vocación de servicio que espera el cliente. Tampoco hacen referencia a la necesaria innovación del sector, a la incorporación de los trabajadores al accionariado o a la vinculación salarial a los beneficios de la empresa, lo que, según los expertos, serviría para aumentar el compromiso de los profesionales y les animaría a dar una mejor atención a los clientes de hoteles, restaurantes y otros establecimientos.

Un estudio encargado por la Cámara Oficial de Comercio de Málaga y el Observatorio de los Recursos Humanos en el Sector Turístico de Andalucía aboga por afrontar un importante cambio en el empleo turístico, ya que, según Enrique Fernández, director de Actua2 Consultores, que ha realizado este estudio, «estamos atascando esta industria principal».

El Análisis de la calidad laboral del sector turístico en Andalucía ha examinado a 900 empresas de la comunidad autónoma. «Es una foto realista de lo que está ocurriendo», agregó Fernández. Su opinión deja entrever una situación insostenible. Que los convenios no relacionen la productividad del empleado con sus sueldos tiene como consecuencia que los trabajadores mantengan una actitud «derrotista», según dijo, lo que resulta perjudicial con la calidad del servicio que se presta.

El empleo en las empresas turísticas en la Costa del Sol está estancado. De hecho, camina por su propia inercia. No aprovecha la formación que reciben los profesionales y repite, año tras año, los mismos esquemas, sin saber diversificar su oferta. Es un panorama gris que pone en entredicho los mensajes de euforia que suelen pronunciar las autoridades. Y sin duda, pone en riesgo el futuro del sector si nadie hace nada por modificar los criterios con los que hasta ahora se vienen negociando los convenios colectivos.
Los actuales marcos laborales nada dicen sobre la productividad del empleado, ni hacen mención al compromiso de lealtad, la actitud y la vocación de servicio que espera el cliente. Tampoco hacen referencia a la necesaria innovación del sector, a la incorporación de los trabajadores al accionariado o a la vinculación salarial a los beneficios de la empresa, lo que, según los expertos, serviría para aumentar el compromiso de los profesionales y les animaría a dar una mejor atención a los clientes de hoteles, restaurantes y otros establecimientos.
Un estudio encargado por la Cámara Oficial de Comercio de Málaga y el Observatorio de los Recursos Humanos en el Sector Turístico de Andalucía aboga por afrontar un importante cambio en el empleo turístico, ya que, según Enrique Fernández, director de Actua2 Consultores, que ha realizado este estudio, «estamos atascando esta industria principal».
El Análisis de la calidad laboral del sector turístico en Andalucía ha examinado a 900 empresas de la comunidad autónoma. «Es una foto realista de lo que está ocurriendo», agregó Fernández. Su opinión deja entrever una situación insostenible. Que los convenios no relacionen la productividad del empleado con sus sueldos tiene como consecuencia que los trabajadores mantengan una actitud «derrotista», según dijo, lo que resulta perjudicial con la calidad del servicio que se presta.

Negociación colectiva. Desde su punto de vista, la negociación colectiva debe de dejar de ser una película de buenos y malos y llegar a acuerdos que sirvan para reactivar el empleo en el sector. «Fue la actitud y el empuje lo que levantó la Costa del Sol, no las subvenciones», señaló el director de esta consultora, que ofreció algunas cifras para hacer una idea de la situación del sector en la actualidad.

Por ejemplo, el 86% de las empresas facturan menos de un millón y medio de euros al año y de esas, bastante más de la mitad, el 64%, tiene una facturación inferior a los 300.000 euros. Y la facturación media por empleado y año es de unos 17.000 euros, lo que sitúa al sector en una situación «prácticamente de autoempleo». Es decir, la gran mayoría no son siquiera pymes, sino micropymes.

Otro dato a tener en cuenta: ocho de cada diez esteblecimientos repiten el modelo de servicios de comidas, bebidas y alojamiento. No hay propuestas alternativas. Tampoco se desarrollan planes de fidelización u ofertas cruzadas.  «Seguimos funcionando como hace 30 años», a base de folletos y dípticos que se dejan en el mostrador de la recepción del hotel.

Y otro grave problema en la aplicación práctica que los trabajadores encuentran a los cursos de formación que realizan. Porque haberlos hailos, pero «en el 75% de los casos, después de hacerlos, no saben aplicarlo a sus empleos», apuntilló Fernández. «Es una formación finalista, no como cambio y mejora», añadió.

Los contenidos más demandados por las empresas en general son restauración, atención al cliente e idiomas, éste en menor medida. Es decir, la innovación es inexistente. Es más, el director de la consultora encargada del informe puso en alerta al sector, para que ponga los medios necesarios para reconstruirse ante la amenaza que supone el florecimiento de otros destinos competidores. «Si los países del norte de África no vivieran la actual inestabilidad política, otro gallo nos cantaría», aseveró.

Mejorar. El informe, que fue presentado ayer y que, según la delegada provincial de Empleo, Susana Radío, será analizada para establecer las condiciones necesarias para aumentar la rentabilidad y potencialidad del sector turístico en Andalucía, también pone de manifiesto que sólo las empresas más grandes, es decir, la minoría, buscan trabajadores formados en escuelas de hostelerías, como La Cónsula o La Fonda, o titulados universitarios en Turismo.

Otra de las deficiencias del empleo turístico que apunta el estudio son la pérdida de jornadas por conflictos laborales, las tasas de absentismo, el no incorporar a determinados colectivos como inmigrantes o discapacitados, o la no incorporación de los trabajadores al accionariado de las empresas, «que es ciencia ficción», dijo Fernández..

Desde su punto de vista, la negociación colectiva debe de dejar de ser una película de buenos y malos y llegar a acuerdos que sirvan para reactivar el empleo en el sector. «Fue la actitud y el empuje lo que levantó la Costa del Sol, no las subvenciones», señaló el director de esta consultora, que ofreció algunas cifras para hacer una idea de la situación del sector en la actualidad.

Por ejemplo, el 86% de las empresas facturan menos de un millón y medio de euros al año y de esas, bastante más de la mitad, el 64%, tiene una facturación inferior a los 300.000 euros. Y la facturación media por empleado y año es de unos 17.000 euros, lo que sitúa al sector en una situación «prácticamente de autoempleo». Es decir, la gran mayoría no son siquiera pymes, sino micropymes.

Otro dato a tener en cuenta: ocho de cada diez esteblecimientos repiten el modelo de servicios de comidas, bebidas y alojamiento. No hay propuestas alternativas. Tampoco se desarrollan planes de fidelización u ofertas cruzadas. «Seguimos funcionando como hace 30 años», a base de folletos y dípticos que se dejan en el mostrador de la recepción del hotel.

Y otro grave problema en la aplicación práctica que los trabajadores encuentran a los cursos de formación que realizan. Porque haberlos hailos, pero «en el 75% de los casos, después de hacerlos, no saben aplicarlo a sus empleos», apuntilló Fernández. «Es una formación finalista, no como cambio y mejora», añadió.

Los contenidos más demandados por las empresas en general son restauración, atención al cliente e idiomas, éste en menor medida. Es decir, la innovación es inexistente. Es más, el director de la consultora encargada del informe puso en alerta al sector, para que ponga los medios necesarios para reconstruirse ante la amenaza que supone el florecimiento de otros destinos competidores. «Si los países del norte de África no vivieran la actual inestabilidad política, otro gallo nos cantaría», aseveró.

Mejorar. El informe, que fue presentado ayer y que, según la delegada provincial de Empleo, Susana Radío, será analizada para establecer las condiciones necesarias para aumentar la rentabilidad y potencialidad del sector turístico en Andalucía, también pone de manifiesto que sólo las empresas más grandes, es decir, la minoría, buscan trabajadores formados en escuelas de hostelerías, como La Cónsula o La Fonda, o titulados universitarios en Turismo.

Otra de las deficiencias del empleo turístico que apunta el estudio son la pérdida de jornadas por conflictos laborales, las tasas de absentismo, el no incorporar a determinados colectivos como inmigrantes o discapacitados, o la no incorporación de los trabajadores al accionariado de las empresas, «que es ciencia ficción», dijo Fernández.

  HEMEROTECA

 
La ola de frío congela Málaga
La provincia soportó el azote del frío


  Las fotos 'raras y curiosas' del día

TEXTO

DESCRIPCION
 Ver galería »