JOSÉ VICENTE RODRÍGUEZ
Unicaja cifró ayer en un importe bruto total de 691 millones de euros las provisiones de capital necesarias por su exposición a los activos vinculados al sector del ladrillo para cumplir con las exigencias de la reforma financiera anunciada la pasada semana por el ministro de Economía, Luis de Guindos, y aseguró que tendrá cubierta esta cuantía en el primer semestre de este año, aun cuando el Ejecutivo ha dado plazos más holgados para hacerlo.
La caja malagueña hizo públicos sus cálculos el mismo día que las principales entidades financieras españolas y de forma individual, pese al proceso de integración en curso con Caja España-Duero.
Las cuentas preliminares de la entidad, comunicadas a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), indican que 264 millones se cogerán de los excedentes de capital, mientras que los otros 427 millones procederán de provisiones «ya preconstituidas» (es decir, realizadas en años anteriores) y de la propia cuenta de resultados.
En el primer caso, el exceso de capital con que viene contando la caja «permite absorber ya holgadamente» los citados 264 millones de euros. En el segundo apartado, Unicaja afirma que, descontando las provisiones genéricas ya existentes al 31 de diciembre de 2011 y el efecto fiscal, quedaría una cuantía restante de 109 millones, que se espera tener cubierta dentro de este primer semestre de 2012 tirando de los resultados (se entiende que ya sean los de 2011 o los del presente curso).
Unicaja siempre ha resaltado la baja exposición de la entidad a los activos del sector inmobiliario, que con la crisis se han revelado como uno de los problemáticos para el sistema financiero español por el riesgo de impagos, el embargo de pisos por parte de las entidades y la posible devaluación de valor de los mismos.
La reforma financiera. La semana pasada, el ministro De Guindos explicó en su Real Decreto sobre Saneamiento del Sistema Financiero que para los activos problemáticos se establece una provisión específica por un importe próximo a 25.000 millones de euros, con una dotación extraordinaria con cargo a resultados.
Se prevé, además, un colchón de capital del 20% sobre suelo y del 15% para promoción en curso, que irá con cargo a beneficios no distribuidos, ampliación de capital o conversión de híbridos (preferentes, bonos convertibles, deuda subordinada), por un importe estimado en torno a 15.000 millones de euros.
La reforma financiera también obligará a las entidades a crear una provisión genérica del 7% del crédito promotor no problemático, que será de unos 10.000 millones de euros.
En total, el plan del ministro cifraba en 50.000 millones de euros las necesidades de provisiones añadidas del sector, que tendrán que ser aprovisionadas en un único año (aunque las entidades que participen en procesos de fusión contarán con unas condiciones más flexibles).
Tras la reforma, las provisiones específicas más el colchón de capital cubrirán un 80% de los activos problemáticos de suelo (frente al 31% actual), el 65% en el caso de las promociones en curso, (frente al 27% previo) el 35% de la promoción terminada y vivienda (hasta la fecha estaba en el 25%).
Unicaja se pronunció el mismo día que lo hicieron Santander, BBVA y Caixabank, que anunciaron que tendrán que provisionar un total de 6.096 millones de euros más para cumplir la nueva normativa aprobada por el Gobierno y cubrir las pérdidas derivadas de los activos inmobiliarios, según informaron las tres entidades a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.