JOSÉ ANTONIO SAU
Es una vieja aspiración de los jueces decanos de Málaga: contar con el vehículo oficial que auxilia a los juzgados de guardia de Incidencias y de Detenidos durante las 24 horas del día, pero, de momento, ese coche y su chófer sólo están disponibles desde las ocho de la mañana a las ocho de la tarde, es decir, doce horas. Eso mismo considera el juez decano de la capital, José María Páez, quien, no obstante, reconoce que es una solución difícil en estos tiempos debido a la crisis económica.
Ello implica que las diferentes diligencias que han de hacer los funcionarios del juzgado, incluidos los levantamientos de cadáveres, fuera del horario del coche oficial se realizan en taxi.
En concreto, se realizan cuatro levantamientos al día, con picos de siete o dos, dependiendo de la jornada, por lo que llegar con el taxi hasta un determinado lugar del partido judicial de Málaga según la fecha de que se trate puede ser una odisea: «El coche tiene señales acústicas y luminosas, por lo que cuando se dirige a un levantamiento de cadáver y hay un atasco o cualquier otro problema llega en poco tiempo».
Se han dado casos de taxis que se encontraban con un atasco en verano, Navidad o Semana Santa y tardaban horas en salir del mismo, con lo que supone eso para un levantamiento de cadáver.
Lo ideal, señala el juez decano, «es que haya un coche 24 horas; si no hay problemas, con el taxi se llega bien, pero si se da cualquier incidente, se produce cierto retraso».
En una ocasión, el cadáver de un joven que murió en un accidente en la A-7, en la entrada de la capital, esperó varias horas la llegada del taxi porque un atasco le impidió trasladarse al lugar de forma más ágil. El suceso generó un gran debate.
Los sindicatos judiciales se han sumado a esta reivindicación, sobre todo necesaria cuando miles de visitantes llegan a la Costa del Sol en verano o Semana Santa.
Y no sólo los levantamientos de cadáveres se hacen en taxi, también se realizan todo tipo de diligencias, como por ejemplo acudir al hospital a reconocer a un determinado detenido o llevar los mandamientos de libertad a la cárcel. «Se usan los taxis y el coche para todo», explica.
Buena solución. «Si hubiera un coche durante 24 horas sería una buena solución», explica el decano. En el caso de los levantamientos, sólo acude el juez, junto al forense y un funcionario, cuando se trata de una muerte violenta, es decir, un homicidio o un asesinato. Si la muerte es natural o fortuita, es suficiente con que acuda el forense.
«El retraso en llegar a un levantamiento de cadáver perjudica la imagen de la justicia», precisa el decano.