Bienestar social

Un drama enredado entre la burocracia

La familia de Martín, octogenario, no puede afrontar el gasto que supone tener a su padre ingresado en una residencia privada

14.06.2013 | 05:00
Martín León, uno de los hijos del afectado.
Martín León, uno de los hijos del afectado.

La familia Solicita a la Junta de Andalucía que revise su expediente de dependencia y explique por qué no perciben ya una ayuda económica que en el pasado sí tenía su progenitor - Desde el SAS resaltan que esta familia ya ha sido atendida como corresponde y detallan que la ayuda la dejaron de percibir por saltarse los procedimientos

A Martín León la respuesta que le ofrece la Junta de Andalucía sobre el problema que tiene con su padre no le vale. La situación del progenitor, de 89 años de edad, y su estado de salud hacen que necesite estar en una residencia que la familia paga con dificultades ya que la pensión de Martín –de igual nombre que su hijo– no cubre todos los gastos mensuales. Ante esta situación y con la retirada hace cuatro meses de la compensación económica destinada a la ayuda en el domicilio del Plan Individualizado de Atención (PIA), la familia está desbordada y pide a la institución que su padre ingrese en una residencia con el respaldo del órgano público.

Desde la Delegación de Bienestar Social la respuesta es sencilla. El proceso escogido por parte de esta familia a la hora de actuar no ha sido el idóneo, ya que si el padre tenía desde 2009 otorgada una cuantía económica para la ayuda en el domicilio, que no llegaba a los 200 euros, no debería de haber ingresado en una residencia mientras tramitaba la revisión y cambio del PIA, a pesar de haber empeorado su estado de salud. Además, la familia fue atendida a finales de mayo por la jefa del Servicio de Valoración de la Dependencia, Dolores Díaz, la cual ya le detalló la situación y expresó que dejaba de recibir esa cuantía por dejar de vivir en su casa y pasar a una residencia.

La falta de información sobre cómo realizar este trámite por parte de la familia, que aseguró que no sabía que era incompatible solicitar un cambio mientras ingresaban en una residencia a su padre, ha hecho que ahora no tenga ningún tipo de ayuda. Aun así, el hijo del afectado relata que no comprende por qué no revisan el expediente del padre ya que su estado ha empeorado. «En 2009 tuvo una revisión y obtuvo un nivel 2-1 que es elevado. Ahora está peor y seguramente tenga un nivel más alto», relató Martín.

Fue en mayo de 2012 cuando comenzó el calvario particular de esta familia. El empeoramiento de la delicada salud del padre fue el detonante que obligó a tomar la decisión hace poco más de un año de ingresarlo en una residencia, en concreto, en Vallesol de San Carlos. Las dificultades económicas que encontraban mes a mes, a pesar de destinar la pensión íntegra de Martín a esta causa, hizo que sus hijos optaran hace escasos tres meses por trasladarlo a otra ubicada en el Puerto de la Torre (Santa Isabel) donde la diferencia a pagar por los propios hijos es inferior.

«Si me tienen que dar la negativa por respuesta que me la den, pero que revisen el caso», dicen los familiares.

No nos importa que nos den una plaza concertada en Ronda iremos a verlo allí, sin problemas», reclamaron con resignación.

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