Semaforización

Así funcionan los semáforos en Málaga

Los entresijos de los 5.000 semáforos, 12 pilones, 71 cámaras de vigilancia, 4 radares y 600 detectores electromagnéticos

27.10.2013 | 02:19
Las cámaras de vigilancia de la ciudad se controlan a través de la sala principal del Centro de Control y Gestión de la red semafórica de Málaga.
Las cámaras de vigilancia de la ciudad se controlan a través de la sala principal del Centro de Control y Gestión de la red semafórica de Málaga.

Forman parte de la ciudad. Para algunos son una forma de vida, pero para la mayoría pueden ser molestos e interrumpen el paso ya vayas andando, en coche o en bicicleta. Aunque su finalidad real es «ayudar y mejorar la fluide del tráfico lo máximo posible», según explica Raúl López, concejal de Movilidad, para La Opinión de Málaga.

La semaforización en Málaga se controla desde el Área de Movilidad, situada en las plantas 0 y 1 del Edificio Mútiple de Usos Municipales del Ayuntamiento. Allí se reciben las peticiones provenientes de la Policía (a través de sus informes de accidentes de tráfico y siniestralidad), las juntas de distrito o la propia ciudadanía, que este año han ascendido a 30.000. Todo ello además de las zonas en expansión de la ciudad, con la construcción de nuevos viarios.

Un grupo de técnicos estudia la viabilidad de colocación de semáforos, pasos de peatones o cualquier otra medida que afecte a la circulación o la fluidez del tráfico. Hay unos que se encargan de la señalización horizontal y vertical, y otros llevan la red semafórica. El informe resultante de cada estudio debe ir firmado por uno de los técnicos responsables.

Una vez colocado un semáforo, se controla desde la sala de gestión. Toda la pared está repleta de pantallas contiguas. En la pantalla central hay un plano en el que se visualizan todos los semáforos en color verde. Esto significa que funcionan correctamente. Si alguno está en color rojo, está dando algún problema y hay que arreglarlo.

Alrededor están las pantallas que reciben las imágenes de las 71 cámaras que se encuentran repartidas por toda la ciudad. Según la intensidad del tráfico que se perciba en cada punto, se le da más tiempo verde a un semáforo u otro.

«Esta la determina una red de 600 puntos de medida electromagnéticos que van contando los vehículos permanentemente y almacenando esa información en bases de datos», según explica Juan Antonio Guerra, el jefe de sala del Centro de Gestión. «Eso nos da el perfil de cómo se comporta el tráfico: horas punta, horas valle, la estacionalidad, verano-invierno», afirma Guerra.

Según esto, en el mismo día varía la duración de un mismo semáforo. Juan Antonio Guerra diferencia las distintas puntas que surgen a lo largo de un día: «Las primeras horas de la mañana son intensas frente al mediodía, según qué puntos. Por la madrugada es mucho más valle».

Para organizar todo la red semafórica, los técnicos tienen una programación preestablecida que intenta adaptar los tiempos de los semáforos a la demanda de los vehículos. Por ejemplo, a las 3 de la madrugada se les da más tiempo de verde para que los conductores no se salten los semáforos. Por ello, un cuarto de hora o media hora antes, se elevan los tiempos, sobre todo a las 8 de la mañana, «que es del nada al todo en muy poco tiempo».

Para facilitar también al peatón, muchos semáforos incorporan el contador de tiempo. Éstos no se colocan en todos los pasos de peatones, «se prioriza aquellos en los que el tránsito de personas sea mayor y en los que el paso sea más largo», argumenta Raúl López.

Además, un tercio de los semáforos de Málaga incluyen avisadores acústicos para los invidentes, lo que equivale a 1.500 aproximadamente de los 5.000 totales. Pero no en todos lo lugares es viable su implantación. Guerra pone el ejemplo de la Avenida Arroyo de los Ángeles en el cruce con la calle Blas de Lezo. Los semáforos peatonales tienen diferentes tiempos de cruce entre la acera y la mediana, por lo que sólo se activael avisador acústico en el tiempo coincidente de ambos semáforos.

Pilones

En la sala contigua se encuentra el Centro de Control del Centro Histórico. Aquí se regulan seis puntos de entrada y los seis puntos de salida, con sus respectivas cámaras de seguridad. «El conductor pega al portero y hay un técnico que le atiende», ilustra López. Éste comprueba que tenga el permiso para pasa y baja el pilón, ya que se trata de un espacio de restricción del tráfico.

Los vehículos con autrización están en una base de datos: residentes o servicio público, por ejemplo. Los vehículos que pasen sin la autorización son captados con las cámaras y se les tramita una multa. Pero existe la opción de pedir un permiso esporádico, por ejemplo en el caso de realizar una mudanza.

El Centro de Control y Gestión de la circulación y la fluidez del tráfico en Málaga vive cada día el estrés y la responsabilidad de que coches, motocicletas, autobuses, peatones y bicicletas no se desesperen por una luz roja.

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