Organización criminal

Expedían certificados de destrucción de coches y luego vendían sus piezas

Dos imputados por delito de falsedad documental relacionado con la baja definitiva de vehículos

03.01.2014 | 05:00
Uno de los vehículos intervenidos durante la operación de la Guardia Civil.
Uno de los vehículos intervenidos durante la operación de la Guardia Civil.

La Guardia Civil ha desmantelado una pequeña organización, liderada por dos personas, que se dedicaba a expedir certificados de destrucción de vehículos para darlos de baja definitivamente, algo que no se llevaba a efecto, dado que luego vendían sus piezas al mercado. En concreto, el Instituto Armado descubrió en dos instalaciones de Marbella seis coches que estaban dados de baja y que deberían haberse descontaminado y tratado tal y como establece la normativa ambiental.

Agentes de la Guardia Civil de Marbella iniciaron la investigación a raíz de una inspección en un local de compraventa de automóviles de la ciudad. Los agentes detectaron un primer coche desguazado y cuyo motor no había sido descontaminado, pese a que el mismo constaba dado de baja definitivamente. Además, su certificado de destrucción indicaba que había pasado por un centro de tratamiento autorizado.

La pista les llevó a un taller de reparación de coches de San Pedro Alcántara, donde se pudo comprobar que se realizaban «supuestas operaciones no autorizadas de tratamiento y descontaminación de vehículos almacenándose en dicho lugar grandes cantidades de piezas». Luego, éstas eran comercializadas. Los funcionarios policiales pudieron localizar otros cinco vehículos dados de baja definitiva que deberían haberse encontrado descontaminados en un centro autorizado de Algeciras.

Las gestiones realizadas permitieron conocer que los propietarios de los vehículos los llevaban a las instalaciones de San Pedro Alcántara, un local que servía de intermediario, siempre según la Guardia Civil, para que un centro autorizado de tratamiento de vehículos de la localidad gaditana expidiera los correspondientes certificados de destrucción al objeto de dar de baja definitiva a los coches.

Este centro ni materializaba la retirada de los coches ni realizaba las operaciones de tratamiento y descontaminación de los residuos peligrosos, informó el Instituto Armado, pero sí tramitó la baja definitiva de seis vehículos ante la Jefatura Provincial de Tráfico de Cádiz. De hecho, presentaba unos certificados de destrucción que acreditaban las operaciones de descontaminación en el citado centro, «operaciones que nunca llegaron a realizarse».

La legislación vigente sobre las operaciones a efectuar en un automóvil al final de su vida útil establece la entrega del mismo a un centro de tratamiento para su descontaminación.

Por ello, los agentes imputan a los investigados un supuesto delito de falsedad documental. En concreto, los encartados son la persona que certificaba la destrucción de los coches y tramitaba su baja definitiva, y el gerente del centro autorizado de tratamiento, según explicó el Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, cuyos miembros detectaron estas prácticas en el marco de las inspecciones que realizan en los establecimientos productores de residuos peligrosos. La notitia criminis llegó a los agentes en octubre.

Los agentes se han incautado de seis coches y han formulado denuncias administrativas a las instalaciones relacionadas con la supuesta falsedad documental por infringir varias normativas medioambientales.

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