Nueva china en el zapato al proyecto

El proyecto del metro en superficie al Civil sólo recibió dos alegaciones vecinales

El Ayuntamiento de Málaga justifica su cambio de postura para que vaya soterrado en que se negocie con los vecinos

01.05.2015 | 17:11
Una de las estaciones en superficie que hay en el campus universitario.

Socios de Metro Málaga buscan comprador

  • El intento de Azvi, Sando y Cajamar de vender su participación en Metro de Málaga (el 39,4% de las acciones) al fondo de inversiones norteamericano Blackstone se ha dado ya por fallido de forma definitiva, según fuentes empresariales. No obstante, eso no significa el final de la operación, ya que se mantienen los contactos con varios fondos de inversión internacionales que estarían interesados en entrar en el accionariado de la concesionaria. Los accionistas Sando, Azvi y Cajamar buscan desinvertir en el metro para buscar liquidez con la que centrarse en sus áreas de negocios tradicionales.

El Ayuntamiento ya ha descubierto sus cartas con el metro de cara a las elecciones. Esta infraestructura se convertirá de nuevo en argumento político para desgastar al PSOE e IU durante la campaña, utilizando a los vecinos para frenar el proyecto en superficie hasta el Hospital Civil. Los argumentos empiezan a recurrir al miedo a los accidentes o referencias a evitar «un nuevo Gamonal», como ayer aseguró el portavoz del equipo de gobierno del PP en Málaga, Mario Cortés.

El argumento clave es el rechazo vecinal a la propuesta del metro en superficie. El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, aseguró haber recibido esta opinión en las reuniones mantenidas con los vecinos, que sin embargo no se movilizaron el año pasado cuando el anteproyecto del tramo en superficie fue expuesto en información pública. Tras tres meses con el proceso de alegaciones abierto, después de una ampliación del plazo para favorecer la participación, el documento recibió cuatro alegaciones, de las que sólo dos fueron de vecinos del trazado. Las otras dos fueron de la Asociación Ruedas Redondas y del Ayuntamiento de Málaga, que criticó la falta de información disponible. Ni siquiera esas cuatro alegaciones fueron totalmente negativas.

No obstante, De la Torre insiste en el rechazo de los vecinos a la posibilidad de que el metro discurra en superficie por Eugenio Gross y Blas de Lezo. Incluso echó la culpa a la Consejería de Fomento de esta situación, ya que «no me consta que haya hecho reuniones con los vecinos para intentar convencerles del proyecto», aseguró, aunque todavía no se ha terminado la redacción del proyecto definitivo del tranvía.

El regidor se ha ofrecido a mantener reuniones con vecinos y Junta de Andalucía «para ver si es posible sacar adelante el proyecto tal y como está planteado», aunque por otro lado insiste en que la mejor opción es soterrar el tramo y desempolvó la idea de poner una línea de autobús entre la estación del Guadalmedina y el Hospital Civil, que denomina «metrobus» para vincularlo al proyecto del metro. «No tratamos de poner obstáculos en el camino, sino de recordar que hay que hacer un esfuerzo para alcanzar el consenso», insistió al tiempo que dejaba la puerta abierta a rechazar la solución a la que se había comprometido y firmado en noviembre de 2013 en un convenio con la Junta de Andalucía.

Argumentos del miedo. El portavoz del equipo de gobierno del PP, Mario Cortés, acudió a los argumentos del miedo para justificar el cambio de postura del Ayuntamiento y el posible incumplimiento del acuerdo firmado. Así, Cortés afirmó que los vecinos, después de los accidentes registrados en la línea 1 del metro a la altura del Hospital Clínico, «tienen miedo» y recalcó que «a priori tiene bastante complicación que se ejecute en superficie».

«El sentido común dice que no se pueden tomar medidas en contra de los vecinos», advirtió Cortés, quien apuntó que «habrá que buscar una solución o es que queremos un Gamonal aquí dentro de unos meses», se preguntó.

No faltaron las críticas al equipo de gobierno desde el PSOE e IU, que lamentaron que ahora el PP plantee romper un acuerdo firmado hace poco más de dos años. Así, la portavoz del PSOE y candidata a la alcaldía, María Gámez, puso el acento en que «cuando uno no cumple su palabra pone en riesgo su credibilidad y, por tanto, posibles inversiones». La edil socialista denunció que «De la Torre ponga boca abajo los acuerdos alcanzados en 2013». «Me irrita que, por su nerviosismo electoral, quiera dinamitar acuerdos, adoptados para que no peligrara la inversión del BEI», comentó.

El portavoz de IU y también candidato a la alcaldía, Eduardo Zorrilla, lamentó que «en vísperas de las elecciones, De la Torre vuelva a desdecirse y a reabrir un tema que estaba cerrado».

Para el concejal de la coalición de izquierdas, el trazado en superficie hacia el Hospital Civil «es la única garantía de que el proyecto del metro se vea culminado, haciéndolo, además, más sostenible».

Zorrilla le exigió que «saque del interés electoralista un proyecto estratégico para la ciudad» como es el metro. «De la Torre ha dado muestras de que es incapaz de colaborar con otras administraciones para el beneficio de Málaga», concluyó.

La propuesta de llevar el metro en superficie al Civil forma parte del acuerdo que asegura el final del proyecto, con el compromiso de terminar para finales de 2017 con idea de cumplir con las exigencias de los inversores (BEI y concesionarios) y evitar más sobrecostes.

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