Educación

Premios que educan para ser ciudadanos

Tres alumnos del centro, Ángel Mediavilla, Cristian Rafael Ávila García y Ana Isabel Sánchez Albarracín, Cudeca, la asociación PROEM AID y La Opinión de Málaga recibieron los premios del IES Martín de Aldehuela

14.05.2016 | 05:00
Los premiados, con Sergio Sánchez y Mayte Villalobos, del IES Martín Aldehuela.

­El alumno Ángel Mediavilla Vázquez, de 2º de Bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales del IES Martín de Aldehuela, acertó: «Los premios que entregamos hoy nunca debieron existir». Este instituto situado en la parte alta de Ciudad Jardín entrega desde hace dieciséis años unos galardones en los que se reconoce a aquellos alumnos que destacan de forma especial en los valores de convivencia y cultura de la paz defendidos en la escuela y premia también a personas, asociaciones e instituciones que defiendan y difundan estos valores.

Este año los reconocimientos Atanasio Carro (en honor del profesor fallecido en 2005) fueron para los alumnos Cristian Rafael Ávila García, de 2º ciclo de FP; Ana Isabel Sánchez Albarracín, alumna de 2º de FP; y para el citado Ángel Mediavilla Vázquez.

También fueron premiados Cudeca, por su inmensa labor de cuidado a los enfermos terminales de cáncer; la asociación PROEM AID, (Equipo Español de Profesionales de Emergencias), por poner su experiencia profesional al servicio de la causa de los refugiados en aguas del Mediterráneo como en Lesbos con los refugiados sirios; y el periódico La Opinión de Málaga, por informar de forma objetiva, rigurosa y periódica de la labor que desarrollan los centros educativos de Málaga en su suplemento semanal Apuntes de Educación y por difundir el valor de la educación como fundamento de una sociedad de hombres y mujeres más libres, justos e iguales.

Durante las casi dos horas que duró el acto de entrega de los premios el pasado miércoles, la idea común y más repetida por los premiados y por el equipo directivo del centro que encabeza su director, José Manuel González Rivera, fue el valor de la palabra «educar», porque todo se educa, y así se reiteró que la convivencia se educa y que a convivir se enseña y se educa.

La primera en recoger el premio fue la gerente y directora médico de Cudeca, Marisa Martín Roselló, que valoró la importancia de que sea un centro educativo el que se acuerde de su asociación y albergó la esperanza de que todos estos valores de convivencia, superación, ayuda, solidaridad..., germinen entre los alumnos y puede que algún día algunos de los presentes formen parte de la gran familia en la que se ha convertido Cudeca.

Si el vídeo sobre el trabajo desinteresado de Cudeca para añadir vida a los días de los enfermos de cáncer sorprendió a los alumnos por la humanidad de esta asociación que funciona gracias a voluntarios, aún impactó más la historia que contó el sargento de Bomberos de Sevilla Manuel Blanco sobre la labor de la asociación PROEM AID con los refugiados en Lesbos.

Blanco captó la atención de los alumnos y de los profesores enseguida. Inició su intervención con una parábola tras escuchar minutos antes en el salón de actos el tema Mediterráneo de Joan Manuel: «Curiosamente el Mediterráneo es la cuna de todo, de nuestra cultura, de la democracia, de la convivencia..., pero cuando alcanzamos el mar Egeo cerramos los ojos y dejamos de lado todos estos valores de los que hoy estamos hablando».

El sargento Blanco explicó que PROEM AID lleva rescatados a más de 15.000 refugiados del agua, a niños, padres y madres, ancianos, a familias enteras que se agarraban a la esperanza de la vida. «Os imagináis –les preguntó a los alumnos para alimentar esa semilla de solidaridad– que un día se declara una guerra civil y en minutos debéis meter en un mochila toda vuestra vida y dejar todo atrás para luego ser rechazados por Europa».

Blanco explicó que cada balsa que llega es diferente, que trae una historia diferente que se lee en esos ojos que lo dicen todo y que ante la pasividad de los gobiernos europeos un grupo de profesionales de emergencias decidieron hace meses que estaban hartos de ser sólo espectadores del drama de los refugiados y decidieron dar el paso para crear la asociación. «Sólo un detalle que nos anima a seguir. Un jubilado nos ofreció hace poco su pensión y nos dijo que quería que fuéramos sus manos allí», explicó el sargento, que terminó con un mensaje claro: «El problema de los refugiados no son las alambradas físicas, sino las que tienen los dirigentes en sus cabezas».

Antes recibió también un reconocimiento La Opinión de Málaga por su suplemento semanal Apuntes de Educación. El director del periódico, Juande Mellado, felicitó a todos los profesores por esa iniciativa y por sembrar entre los alumnos palabras que «todos usamos como solidaridad, ayuda, compromiso, convivencia pero que en el día a día solemos relegar por otras urgencias que creemos más importantes». Mellado explicó que era digno de resaltar que un instituto valore la importancia de premiar la convivencia y la cultura de paz «porque la falta de estos valores son los que motivan primero los conflictos en las aulas y luego se trasladan a la sociedad».

Explicó que el suplemento Apuntes de Educación es el único que realiza un periódico en Málaga para que «la sociedad conozca cómo son de verdad nuestros centros y nuestros institutos, nuestros alumnos y sus profesores».

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