Delitos

Detectan los primeros casos en Málaga de 'carding', un nuevo fraude con tarjetas

Consiste en el uso de tarjetas robadas en el extranjero que se duplican de forma que, tras concertar con un comercio local el establecimiento de un datáfono, se hacen cargos por ventas lícitas del género y se transfieren rápidamente a otra cuenta

19.06.2016 | 05:00

­El Servicio de Criminalidad Informática de la Fiscalía Provincial de Málaga ha detectado en la provincia los primeros casos de una estafa conocida como «carding», que consiste en que un grupo internacional roba tarjetas de crédito en otros países, las clona y concierta con un comerciante local que instale un datáfono con el fin de hacer altos cargos en el mismo con esas tarjetas duplicadas de forma que las sumas son transferidas rápidamente a otra cuenta, antes de que el banco se dé cuenta de que los legítimos dueños de las mismas no han dado su consentimiento para compra alguna.

No en vano, la Fiscalía especializada en Delitos Informáticos ha presentado esta semana la primera calificación al respecto, aunque ya hay algunos casos bajo investigación.

En el caso malagueño, un comerciante local se enfrenta a una petición fiscal de cinco años y medio y 60.000 euros de multa por un delito continuado de estafa bancaria por internet, uno de uso de tarjetas de crédito falsificadas y uno de blanqueo de capitales.

El fiscal señala que personas desconocidas se pusieron en contacto con el acusado para aprovecharse de la apariencia de licitud y normalidad del negocio que regentaba, dedicado a la alimentación, ubicado en la calle Puerto Oncala de la capital. Así, le pidieron que contratara un punto de venta electrónico con un banco.

Simular compras

La idea era que estas personas desconocidas «simularían compras de productos puestos a la venta por el acusado, pagando los importes con tarjetas de crédito robadas o duplicadas –clonadas– a sus legítimos titulares, sin que estos conocieran la artimaña y, una vez pasadas por el PTV y aceptado el pago por los titulares de las tarjetas e ingresado el dinero en la cuenta bancaria, sacarlo rápidamente», subraya el fiscal, que describe así genéricamente esta novedosa estafa informática bancaria. El comerciante debía sacar por la ventanilla, el cajero o transferencia cibernética el dinero, antes de que las entidades crediticias, «por reclamación de sus clientes, anularan el cargo; beneficiándose del lapso de tiempo necesario para advertir el engaño, al ser, las víctimas, ciudadanos de países extranjeros, con sistemas de pago y control bancarios distintos a los nuestros».

El plan acababa cuando se sacaba el dinero rápidamente y era recibido por los integrantes de la banda, que a su vez le ingresaban un tanto por ciento de los movimientos. Así, este comerciante contrató con un banco el 32 de julio de 2014 la instalación del punto de venta electrónico, «argumentando que mejoraría así su facturación». De hecho, el uso del punto quedaba exclusivamente restringido al pago de productos alimenticios.

Días después, el acusado avisó a los miembros de la banda y estos, el 30 de julio de 2014 a las 11.26; 19.31 y 20.31 horas pasaron, siempre según la Fiscalía, por el mencionado PTV tres tarjetas de crédito de otros tantos clientes italianos –de identidad desconocida– a las que había duplicado sus bandas magnéticas, «haciéndolas pasar por ventas lícitas del género del local, por importe de 5.300, 24.000 y 12.500 euros». Estas fueron las primeras operaciones.

Una vez que el procesado comprobó que en su cuenta se había efectuado el ingreso de las cantidades, y antes de que se descubriera por las entidades titulares de las tarjetas el engaño, realizó las transferencias por internet, de forma que logró mover a otra cuenta 12.000 euros. El resto del dinero fue bloqueado por el banco y devuelto a sus propietarios.

El acusado no quiso declarar

El encausado reclamó al banco que no bloquease el dinero y trató de justificar las operaciones aludiendo a la venta de unos contenedores por importe de 24.000 euros a un tercero y otra venta la explicó con la venta de un BMW, pero la entidad devolvió las sumas a los italianos, siendo perjudicada en 12.000 euros. El encausado, por cierto, se ha negado a declarar al respecto.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

La gala

Premios Málaga 2017 de La Opinión

Prensa Ibérica entrega cinco premios al Club Balonmano Femenino Málaga Costa del Sol; a la Asociación de Voluntarios de Oncología Infantil (AVOI); al presidente de La Canasta; a Turismo Andaluz; y a Lamari.

 
 

La Opinión, en tu WhatsApp


Apúntate, es gratis

Toda la actualidad de Málaga, en tu móvil con nuestras alertas informativas por WhatsApp



Enlaces recomendados: Premios Cine