El Juzgado de lo Penal número 7 de la capital ha condenado a dos jóvenes que agredieron a una transexual, que ejercía la prostitución en el polígono industrial Guadalhorce, el pasado 16 de agosto. Uno de ellos ha sido sentenciado a dos años de prisión por un delito menos graves de lesiones, aunque con la agravante de odio y la atenuante de reparación parcial del daño; el otro ha sido castigado a un año y ocho meses de prisión por un ilícito idéntico. Ambos deberán indemnizar a la agredida.

Sobre las 3.10 horas del 16 de agosto de 2016, los acusados, en unión de dos menores de edad, "decidieron acudir, antes de ir a la Feria de Málaga, al polígono Guadalhorce a fin de mofarse de los transexuales que en esta zona prestan servicios de contenido sexual". "Una vez allí y movidos por la condición sexual de los perjudicados, profirieron expresiones tales como 'travestis, recordad los huevos' o 'tenemos el pene más grande que vosotros', lanzando piedras hacia el lugar en el que se encontraban la perjudicada y una amiga", considera probado el juez.

Al ser recriminados por una de las mujeres, el encausado condujo el coche hasta una nave cercana, "donde se hicieron con una barra o palo metálico, y, posteriormente, con ánimo de menoscabar la integridad de la víctima, y movidos por su condición de transexual, volvieron al lugar en el que esta se encontraba, interceptando su paso, bajaron a continuación del coche para, con el arma, propinarle golpes uno de ellos, lo que también hizo su compañero, si bien sin hacer uso de instrumento contundente pero sabedor de que otros lo empleaban en la agresión". Luego, volvieron al coche y se marcharon del lugar.

Una vez en el automóvil, el conductor y su compañero desconocían que uno de los menores se había apoderado del bolso de la mujer, pero en ese momento lo advirtieron, dado que iban en el asiento trasero registrando las pertenencias de la mujer agredida. Uno de los dos acusados le arrebató el bolso a los menores, "asustado", y lo arrojó por la ventanilla.

Los acusados fueron absueltos de un delito menos grave de robo con violencia, y en el juicio negaron ser homófobos o que actuaran movidos por un odio hacia los transexuales, circunstancia que el tribunal no ha creído y, de hecho, la condena acoge favorablemente la pretensión de la Fiscalía de que cometieron los ilícitos con odio hacia la agredida.