JAVIER GARCÍA RECIO. MÁLAGA
Las multas de tráfico fueron ayer el origen de las críticas de IU, que reprueba que, mientras se fomenta su imposición, muchas no se cobran ante la imposibilidad del Ayuntamiento de notificarlas a tiempo.
El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Málaga se ha visto obligado a dar de baja cerca de 7.000 multas de tráfico, que no han podido ser cobradas al haber prescrito, según el decreto firmado al efecto por la concejala de Economía, Carolina España, en agosto pasado.
Se trata de la segunda vez en este año que el equipo de gobierno se ve abocado a tirar a la papelera miles de multas de tráfico por haber transcurrido el tiempo necesario sin poder notificarlas antes de cobrarlas.
En esta ocasión se trata de 6.934 multas de tráfico, que suman un importe de 585.328 (97 millones de pesetas), que han prescrito al haber transcurrido un año desde que la sanción adquirió firmeza sin que se haya podido notificar, en la mayoría de los casos por problemas de paradero desconocido o insolvencia, según da cuenta en un informe el jefe del departamento de Recaudación. En ninguno de los casos se ha podido notificar la providencia de apremio.
Así, el Ayuntamiento se ve obligado a dejar sin efecto multas de tráfico por segunda vez en menos de seis meses. La primera ocasión fue en el mes de abril. Entonces las cifras fueron más abultadas ya que hubo que dar de baja 38.453 multas, por un valor de 3.050.679 euros (algo más de 500 millones de las antiguas pesetas).
IU ve ineficacia. Las causas en aquella ocasión fueron similares a éstas ya que las sanciones prescribieron al no poder notificarse durante el año siguiente al que fueron firmes.
Esta situación fue puesta en evidencia por el grupo municipal de IU, lo que llevó a su portavoz, Isabel Martínez Talavera, a lamentar que el dinero se pierda "por la ineficacia del equipo de gobierno del PP".
Martínez consideró "lamentable" la política del equipo de gobierno al respecto al señalar cómo "por un lado se presiona a los policías locales para que aumenten la imposición de multas mientras por otro se echa por tierra ese trabajo".
Una segunda consecuencia, según la portavoz de IU, es "el mensaje negativo que se traslada a los ciudadanos, que verán cómo unos tendrán que pagar las multas impuestas y otros se verán dispensado de ello por la mala gestión municipal".
Con todo, lo más preocupante a juicio de Isabel Martínez es que ese dinero que se ha dejado de cobrar es "una cantidad que estará comprometida en los presupuestos para la realización de actuaciones que ahora se pueden perder", por lo que anunció que su formación se interesará por conocer si la deuda prescrita en ese paquete de multas no cobradas tenía una asignación presupuestaria consignada.