ENTREVISTA. José Nieto, delegado provincial de educación
IGNACIO A. CASTILLO. MÁLAGA
Cada año, por estas fechas, el trabajo de los funcionarios de la Delegación Provincial de Educación y del propio delegado se multiplica. Y da la sensación de que nunca acaba. El proceso de escolarización nunca suele dejar contento a todo el mundo. José Nieto quiere desmitificar los tradicionales conflictos que se generan cuando unos padres creen que no se les respeta su derecho a elegir, libremente, el colegio donde quieren que estudien sus hijos.
-¿Se siente un delegado incomprendido?
-Para nada. La valoración que tiene la ciudadanía es que en Educación se está haciendo un buen trabajo. Pero, entre nuestras responsabilidades, tenemos que hacer cumplir la ley y actuar de intermediarios entre las demandas de las sociedad y aquellos agentes que, sin ser públicos, pretenden prestar servicios públicos. Pero para ello debe existir un marco de regulación normativa.
-En el proceso de escolarización, no son pocas las críticas que se lanzan a su departamento. Habla de leyes, que son frías, aplicadas a niños, material sensible.
-Hay cuestiones que se mitifican y que se convierten en inexáctas. En todo caso, en las reuniones con las distintas comisiones de escolarización siempre se ha insistido en la necesidad de ser flexibles, dentro de la aplicación de la normativa, siempre que sea posible y no se produzca ningún tipo de agravio a terceras personas. Pero las plazas son las que son. Los centros tienen un capacidad y, llegado al límite, por lógica hay que derivar las solicitudes que sobran a otros centros: los elegidos en segunda o tercera opción por los padres.
-En plena precampaña electoral, ¿temen que se pueda politizar el proceso?
-Sería un planteamiento erróneo. Lo que hay que hacer es que aplicar las normas existentes para favorecer el interés general. Si no, qué sociedad democrática sería ésta. Si uno discrepa del proceso, que lo haga por los cauces previstos.
-¿Entiende que para muchas familias, que planifican su vida en función de la elección del colegio de sus hijos,la escolarización pueda suponer un drama?
-Es fundamental respetar el principio de la cercanía del colegio al domicilio. Es la base, lo que nos permite saber, además, dónde es necesario construir nuevos colegios. Es lo que garantiza también el principio de igualdad de oportunidades para todos. Pero, uno que se siente más cerca de la figura del abuelo que de la de padre, aunque sea Nieto, puede observar cómo, a veces, los padres tendemos a una sobreprotección natural de nuestros hijos y pensamos que, cualquier contrariedad, puede provocarle un trauma irreversible.
-¿Si la educación pública ofrece mejores servicios, por qué muchos padres optan por la concertada?
-Porque la historia y la tradición tienen un peso importante, y sería injusto prescindir de los colegios concertados, que en origen eran privados. Se les presupone una mayor calidad en la enseñanza, pero la enseñanza de la escuela pública no tiene por qué ser de peor calidad. Pero es que además, cada vez importa más los servicios complementarios y la calidad de esos servicios que sea capaz de ofrecer el colegio, porque, por el diseño de esta sociedad, los niños pasan cada vez más tiempo en su colegio.
-Si un niño se pasa doce horas en su colegio, los padres tienen que confiar en ese colegio. ¿Puede que por eso algunas familias se desesperen cuando no encuentran plaza en el centro elegido?
-Los padres tienen confianza y no pueden delegar, en exclusividad, la responsabilidad de la educación de sus hijos al colegio.